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domingo, 22 de marzo de 2015

La Situación de Venezuela es Inusual y extraordinaria


Fuente: http://www.el-nacional.com
22 DE MARZO 2015 - 12:01 AM

A la situación de Venezuela, sin duda, le calza muy bien lo de inusual y extraordinaria.
Los dos adjetivos llegaron asociados a la consideración de Venezuela como amenaza a la seguridad de Estados Unidos. Ahora, a poco más de una semana de la orden ejecutiva con la que el presidente Obama activó las sanciones por corrupción y violación de derechos humanos contra siete funcionarios del gobierno venezolano, la conjunción del aliento a la confrontación militar y la difusión de datos alarmantes ha contribuido desde uno y otro extremo del espectro político a colocar esa orden y nuestra situación en su justa dimensión.
Por aquí no cesa el discurso oficialista lleno de deliberadas incongruencias, con llamados a la guerra y a la paz, identificación de enemigos internos y clamor por la unión, descalificaciones del presunto invasor mientras se invoca la voluntad de dialogar.

viernes, 31 de mayo de 2013

Maduro salió de una máquina del tiempo













Los señalamientos de Maduro tienen como propósito, una vez más, desviar la atención de los múltiples problemas internos que aquejan al país, los cuales abarcan los señalamientos sobre la ilegitimidad del régimen, desabastecimiento de alimentos, inseguridad, alta inflación, nuevo brote de AH1N1, falta de papel toailet, las repercusiones por la nueva línea editorial de Globovisión, pugnas internas dentro del partido de gobierno que salieron a la luz pública a través del audio Mario Silva, todo lo cual se traduce en un grave problema de ingobernabilidad.

La política exterior de Nicolás Maduro luce desacertada, pues mientras que Hugo Chávez se caracterizó por privilegiar las relaciones presidente-presidente, logrando posicionarse como líder a nivel internacional, estrechando relaciones y estableciendo alianzas con países considerados claves para la denominada revolución, Maduro se muestra ante la comunidad internacional ilegítimo, desorientado, errático, propenso al autoritarismo y con deficiencias que busca llenar recurriendo a la Habana.

La incertidumbre y crisis económica que vive Venezuela ha tenido impacto sobre el ALBA, Petrocaribe, UNASUR y la CELAC, lo cual ha llevado a que actualmente se discuta la sustentabilidad de estas iniciativas. Aunado a ello, Maduro ha sido incapaz de asumir un liderazgo regional, por el contrario, ha propiciado diatribas constantes con el gobierno de EEUU, así como el ex presidente colombiano Alvaro Uribe y con los gobiernos de Perú y España, demostrando que su política exterior se caracteriza por la confrontación, práctica superada como consecuencia de las dinámicas de creciente interdependencia, globalización y universalismo que ha experimentado la comunidad internacional.

El discurso anti-norteamericano no se limita a Maduro, quien parece haber girado instrucciones a sus colaboradores más cercanos para que se pronuncien contra el gobierno de los Estados Unidos, e informen que se están develando planes desestabilizadores del Departamento de Estado, y de la CIA. Esta línea anti-imperialista incluso ha sido retomada por Eva Golinger, experta en estas lides, quien ahora atrincherada desde el Correo del Orinoco en su versión en inglés, ha tratado de establecer vínculos entre la CIA y Henrique Capriles, Leopoldo López, el General (R) Rivero y el ciudadano americano Timothy Tracy.

El desconocimiento de Maduro en materia de política exterior es evidente y una vez más demuestra que no está preparado para gobernar, empeñándose en implementar acciones propias de la Guerra Fría, al punto que parece haber salido de una máquina del tiempo que lo transportó a la década de los sesenta. De seguir con esta política exterior, llevará a Venezuela al aislamiento, alejándonos de la cooperación internacional y nos haría vulnerable dentro de foros como la ONU y la OEA, colocando a Venezuela ante la comunidad internacional en situación similar a la que en la actualidad caracteriza a Irán y Corea del Norte.

@jeisakuvargas

lunes, 25 de marzo de 2013

El Fanatismo de Nicolás Maduro











Por: Zulmaire González

Nicolás Maduro comenzó a ser conocido por los venezolanos cuando fue elegido Diputado para la Asamblea Nacional Constituyente en 1999 y posteriormente una vez promulgada la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela fue electo Diputado de la Asamblea Nacional llegando a ser presidente de este órgano legislativo en el año 2005. En 2006 fue designado Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores donde destacaría por implementar con éxito la visión de política exterior de Hugo Chávez. Entre sus logros se encuentran la creación y en algunos casos el fortalecimiento de nuevas formas de integración regional como el ALBA, la CELAC, PETROCARIBE, el ingreso de Venezuela al Mercosur, la normalización de las relaciones entre Venezuela y Colombia, el fortalecimiento de las relaciones con aliados no tradicionales como la República Popular de China, la República Islámica de Irán, Bielorusia, y Rusia.

En el año 2012 Maduro fue designado Vicepresidente Ejecutivo por Hugo Chávez y en diciembre de ese mismo año fue ungido como su heredero político con la clara misión de mantener y profundizar la revolución socialista  que se inició hace catorce años. Una vez que se produjo la desaparición física de Hugo Chávez, Maduro fue designado y legitimado como Presidente Encargado de la República mediante Sentencia de la Sala Constitucional de fecha 08 marzo de 2013, la cual interpretó de manera forzada el artículo 233 con el propósito de: i) Justificar que Maduro fuese el Presidente Encargado y en lugar del Presidente de la Asamblea Nacional como lo establece el mencionado artículo de la Constitución; 2) Que no tuviese que separarse del cargo de Presidente Encargado al momento de inscribir su candidatura; y 3) Se le otorgaron todas las atribuciones que le corresponden a los presidentes electos entre ellas la de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional.

viernes, 22 de marzo de 2013

Lo Que Pretende Correa con la Reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos











Por: Juancarlos Vargas

Actualmente se lleva a cabo en Washington, D.C. el Cuadragésimo Cuarto Período de Sesiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) foro en el que se discutirá la propuesta de reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que impulsa Ecuador. Esta propuesta de alto contenido político busca limitar la autonomía del organismo de promoción y protección de derechos humanos, a través del condicionamiento de las contribuciones económicas que realizan los estados. El propósito es debilitar el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos, el cual resulta cada vez más incomodo para la mayoría de los Estados ALBA.

Es precisamente con relación a los Estados ALBA que la CIDH ha venido llamando la atención por el aumento del número de casos de violaciones de derechos humanos, debilitamiento del principio de división de poderes, aumento de persecución política, no cumplimiento de decisiones dictadas por la CIDH, y cercenamiento del derecho a la libertad de expresión y opinión.

Entre las propuestas que se discuten está que los derechos humanos sean plenamente promocionados y garantizados por los Estados a través de sus instituciones nacionales de promoción y protección de derechos humanos, lo cual ya es una obligación de esas instituciones (defensorías, procuradurías y comisiones nacionales de derechos humanos, entre otras), esas instituciones están cuestionadas por falta de imparcialidad que deriva de la identificación ideológica de quienes la dirigen, ejemplo de esto, es el caso de la Defensoría del Pueblo de Venezuela. Asimismo, el pretender que la CIDH no tenga ningún rol sobre este particular atenta contra el propósito de este órgano de control, pues la Comisión Interamericana es subsidiaria y complementaria y debe actuar cuando los Estados Partes de la OEA asumen conductas que se traducen en violación, bien por acción como por omisión de alguno de los derechos humanos consagrados no sólo en la Convención Americana sobre Derechos Humanos sino también en la Declaración Americana de los Deberes y Derechos el Hombre.

Se señala que el Sistema Interamericano de Protección debe ser universal, deducimos que se refieren a que los Estados miembros de la CIDH deber ser Estados Partes de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo cual demuestra algo de desconocimiento de parte de los autores de la propuesta sobre aspectos básicos en materia de organizaciones internacionales. Sobre el particular, hay que recordar que la Comsión Interamericana de Derechos Humanos es una organización internacional, y por ende tiene personalidad jurídica conforme al derecho internacional público. Las organizaciones internacionales son universales o regionales, es claro que la CIDH es y seguirá siendo regional porque sólo pueden ser parte de ella los Estados miembros de la OEA. Otra cosa distinta es que se pretenda imponer como condición para ser miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el haber ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos, esto tiene un claro contenido anti norteamericano, pues Estados Unidos de América no ha ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pero no por ello escapa del control de la CIDH, pues se debe recordar a Ecuador, Bolivia, Venezuela y a los demás Estados que impulsan esta parte de la propuesta, que todos y cada uno de los Estados Partes de la OEA deben cumplir con los derechos humanos contemplados en la Declaración Americana de los Deberes y Derechos del Hombre, la cual si bien no es un tratado internacional, desarrolla y amplía las obligaciones asumidas por los Estados al obligarse a cumplir la Carta de la Organización de Estados Americanos, lo cual se traduce en que todo Estado parte de la OEA debe cumplir la Declaración Americana, estando facultada la CIDH para conocer de casos por la violación de dicha declaración. Por lo que si un Estado Parte de la Organización de Estados Americanos no desea seguir estando sometido a la competencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos deberá dejar de ser parte de la OEA, pues de lo contrario seguirá estando bajo la vigilancia de la CIDH quien en ese supuesto velará por el cumplimiento de la Declaración Americana de los Deberes y Derechos del Hombre.

lunes, 25 de febrero de 2013

El Progresivo Desmantelamiento de las Instituciones y del Aparato Productivo del País



Por: Juancarlos Vargas

Al igual que otros regímenes con rasgos de totalitarismo, el  régimen neo-totalitario chavista se ha caracterizado por duplicar organismos públicos.  Esta duplicación de organismos y por ende la división de autoridad ha sido exitosa para generar la confusión que requieren los totalitarismos, y en general los gobiernos no democráticos con el propósito de mantenerse en el poder. Arendt señaló que la coexistencia de un poder real y del ostensible es una herramienta que se emplea con el propósito de alimentar la incertidumbre de la que se nutren los totalitarismos. [1]


La duplicación de organismos contribuye a la ineficiencia, pero para los gobiernos totalitarios la eficiencia pasa a un segundo plano, debido a que el principal objetivo del líder es detentar el poder total sacrificando para ello la eficiencia administrativa y la capacidad industrial y económica. Se justifica que la estructura del Estado no sea eficiente argumentando que esa situación es transitoria, pues conciben las victorias o derrotas en términos de periodos muy extensos, para lo que acuden a metas globales.

Los Estados totalitarios se caracterizan porque el dictador o líder totalitario debe mentir para mantenerse en el poder. “El sistema de mentir a todo el mundo puede ser empleado con seguridad sólo bajo las condiciones de la dominación totalitaria, donde la calidad ficticia de la cualidad cotidiana torna a la propaganda superflua. En su fase anterior a la conquista del poder, los movimientos totalitarios nunca pueden permitirse en el mismo grado ocultar sus verdaderos objetivos”[2].

Esa afirmación se sustenta en la necesidad que tienen los movimientos totalitarios de aprovecharse de las masas, toda vez que éstas constituyen un ingrediente fundamental para configurar un Estado totalitario, esto lo ha logrado Hugo Chávez a través de dadivas y promesas, pocas de ellas cumplidas a cabalidad y otras a medias tintas para aglutinar el chavismo duro, al cual movilizan con facilidad bajo la manipulación y el uso de los recursos económicos de todos los venezolanos, principalmente de las enormes ganancias provenientes de la comercialización del petróleo.