ZULMAIRE GONZÁLEZ | EL UNIVERSAL
sábado 5 de octubre de 2013 12:00 AM
Una característica que distingue a los revolucionarios y seudorrevolucionarios en estos 15 años, es crear, ser y proteger corruptos que han saqueado el país. Llámense boliburgueses, bolichicos, militares, ministros, altos funcionarios públicos, contratistas rojitos o allegados al régimen, el fin ha sido el mismo: llenar sus cuentas en dólares sin importar que están atentando contra el patrimonio público, sin importar que esos dólares que van a sus cuentas personales son necesarios para resolver problemas del pueblo venezolano, como fallas eléctricas, medicinas, comida, infraestructura y educación, por nombrar algunos.
Los llamados boliburgueses, nueva clase social que nació en revolución, poseen fortunas que no pueden justificar. Su apoyo incondicional al régimen les ha permitido ocupar altos cargos en el gobierno bolivariano a unos y a otros; han pasado a ser los contratistas preferidos del régimen. Principios como honestidad, transparencia, eficiencia, eficacia, legalidad, rendición de cuentas y responsabilidad están muy alejados de la conducta de estos boliburgueses, por el contrario, la mayoría de sus actuaciones van acompañadas de extorsión, sobornos, enriquecimiento ilícito, opacidad, y nepotismo, todos delitos contra el patrimonio público establecido en la Ley contra la Corrupción.
Los llamados boliburgueses, nueva clase social que nació en revolución, poseen fortunas que no pueden justificar. Su apoyo incondicional al régimen les ha permitido ocupar altos cargos en el gobierno bolivariano a unos y a otros; han pasado a ser los contratistas preferidos del régimen. Principios como honestidad, transparencia, eficiencia, eficacia, legalidad, rendición de cuentas y responsabilidad están muy alejados de la conducta de estos boliburgueses, por el contrario, la mayoría de sus actuaciones van acompañadas de extorsión, sobornos, enriquecimiento ilícito, opacidad, y nepotismo, todos delitos contra el patrimonio público establecido en la Ley contra la Corrupción.
