Introducción.
Estas reflexiones fueron resultado como consecuencia de las declaraciones del congresista liberal de oposición de nacionalidad canadiense Jim Karygannis, quien hace más de un año solicitó un debate de emergencia en el Parlamento de Canadá para discutir la coyuntura política venezolana.
Dictadura Electoral y Régimen Neo-Totalitario.
El régimen que instauró Hugo Chávez en Venezuela, en principio, podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de otras formas de gobierno como las tiranías y dictaduras cien por ciento puras, principalmente por la forma particular en que utilizan el terror. La Alemania Nazi y el gobierno comunista de Stalin fueron los dos regímenes totalitarios más estudiados del Siglo XX. No obstante, este concepto no es aplicable a todos los gobiernos comunistas ni a todos los gobiernos fascistas. Para Federico Welsch, otros regímenes totalitarios, sin ánimo de ser exhaustivo, que se podrían añadir a la lista son “la República Popular China en la época de Mao (Revolución Cultural), Camboya bajo la dictadura de Pol Pot, la Rumania de Caucescu, Afganistán bajo la dictadura talibán, Irak bajo la dictadura de Hussein y Corea del Norte”. Pero además, la disolución soviética dejó atrás ejemplos claros de formas totalitarias caracterizadas por el empleo de mecanismos formales democráticos para legitimarse, lo que explica la persistencia de los regímenes centroasiáticos, ruso y bielorruso, pero también la expansión de esta forma de democracia totalitaria en América Latina, como lo demuestran los regímenes venezolano, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense, todos asociados al ALBA. Por esa razón se hace indispensable superar los conceptos simples y maniqueos que dominaron el lenguaje político durante el siglo XX.
El Régimen Chavista-Madurista-Castrista y los Elementos de un Totalitarismo renovado.
El régimen que instauró Hugo Chávez en Venezuela, en principio, podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de otras formas de gobierno como las tiranías y dictaduras cien por ciento puras, principalmente por la forma particular en que utilizan el terror. La Alemania Nazi y el gobierno comunista de Stalin fueron los dos regímenes totalitarios más estudiados del Siglo XX. No obstante, este concepto no es aplicable a todos los gobiernos comunistas ni a todos los gobiernos fascistas. Para Federico Welsch, otros regímenes totalitarios, sin ánimo de ser exhaustivo, que se podrían añadir a la lista son “la República Popular China en la época de Mao (Revolución Cultural), Camboya bajo la dictadura de Pol Pot, la Rumania de Caucescu, Afganistán bajo la dictadura talibán, Irak bajo la dictadura de Hussein y Corea del Norte”. Pero además, la disolución soviética dejó atrás ejemplos claros de formas totalitarias caracterizadas por el empleo de mecanismos formales democráticos para legitimarse, lo que explica la persistencia de los regímenes centroasiáticos, ruso y bielorruso, pero también la expansión de esta forma de democracia totalitaria en América Latina, como lo demuestran los regímenes venezolano, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense, todos asociados al ALBA. Por esa razón se hace indispensable superar los conceptos simples y maniqueos que dominaron el lenguaje político durante el siglo XX.
El Régimen Chavista-Madurista-Castrista y los Elementos de un Totalitarismo renovado.
El régimen chavista reunió rasgos de un totalitarismo renovado, rasgos estos que se han profundizado aceleradamente desde que Maduro asumió la jefatura del Estado. El régimen que ha gobernado Venezuela durante los últimos 15 años se caracteriza porque concurren las principales características que caracterizan a los regímenes de esta
naturaleza, como: (1) concentración
del poder en un líder y desarrollo del culto a la personalidad, lo cual incluso se mantiene luego de la desaparición física del líder; (2) sustitución
del sistema de partidos por un movimiento de masas; (3) el miedo como mecanismo
de dominación; (4) la progresiva abolición de las libertades y derechos de la
persona humana; e) el desplazamiento constante del centro del poder; (5) la
coexistencia del poder real y el ostensible; (6) uso de la propaganda y del
sistema educativo para adoctrinar, (7) supervisión centralizada de la economía;
y (8) la utilización del Derecho, a través de la manipulación de la legalidad
con el propósito del logro de sus objetivos.
El Uso del Terror como medio para anular las libertades.
El Uso del Terror como medio para anular las libertades.
El terror es la herramienta que han utilizado los totalitarismos para
evitar que los individuos puedan pensar y expresarse con libertad; les anula de
manera progresiva sus derechos. Los
gobiernos totalitarios nunca abandonan el uso del terror, ni siquiera
cuando logran sus objetivos
psicológicos: su verdadero horror se fundamente en que ejerce control sobre una población que ha sido completamente sometida.
Visto que los totalitarismos luchan por la dominación total de la
población, esto trae como consecuencia que el líder se vea en la necesidad de
establecer un mundo ficticio, pero a la vez debe acudir a todos los medios que
sean necesarios para evitar que ese mundo ficticio alcance estabilidad, como consecuencia
de ello los totalitarismos se caracterizan por el desprecio a la estricta
adhesión a las normas jurídicas, pues la estabilización de las leyes obra en
contra de la supervivencia del régimen.
