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viernes, 1 de marzo de 2013

Repercusiones en el Ámbito Internacional por la Crisis Generada ante la Inminente Desaparición Física de Hugo Chávez












Por: Juancarlos Vargas

Introducción.
La crisis política y social que vive actualmente Venezuela propiciada por sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que señaló que en Venezuela no hay falta temporal ni absoluta sino una supuesta continuidad administrativa, aunque el presidente electo Hugo Chávez no haya tomado posesión de su cargo a la fecha de hoy, sin que se conozca su verdadero estado de salud, tiene repercusiones en el ámbito internacional. A continuación nos referiremos a alguna de estas implicaciones tanto desde una perspectiva jurídica como política.
                 
Dirección de la Política Exterior.
Conforme al numeral 4 del artículo 236 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), es atribución del presidente “dirigir las relaciones exteriores (…)”. La primera reflexión que debemos hacernos es si el Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro está facultado para dirigir las relaciones exteriores, pues es una atribución del Presidente, hay quienes pudiesen respondernos que los Jefes de Estados suelen delegar parte de esta atribución en sus Ministros de Relaciones Exteriores, ahora bien, aun cuando la mencionada Sentencia de la Sala Constitucional pretende dar legitimidad a los ministros nombrados en el anterior mandato, incluyendo a Elías Jaua, quien es el actual Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, es oportuno recordar la polémica que se generó por la forma en que se le designó en dicho cargo (Gaceta Oficial con cuestionada firma del presidente electo y fechada en Caracas a pesar que Hugo Chávez se encontraba para esa fecha convaleciente en la Habana).

martes, 26 de febrero de 2013

La Crisis Provocada por la Sala Constitucional














Por: Juancarlos Vargas

El Estado de Derecho está íntimamente vinculado con la noción de imperio de la ley. Dicho en términos más claros, el imperio de la ley no se refiere al derecho que es, sino al derecho que debe ser.[1] El régimen chavista ha inculcado valores anti-democráticos para pervertir la convivencia en democracia y el estado de derecho, llevando a Venezuela a una nueva forma de dictadura, como los son las denominadas “dictaduras electorales”, las cuales aparentan cumplir los requisitos de una democracia por la mera celebración de elecciones. En las elecciones se utilizan recursos del Estado, se recurre a la movilización de las masas que han endiosado la figura del líder neo-totalitario. Dicha movilización exitosa de las masas ha permitido al régimen chavista justificar atropellos al imperio de la ley, el irrespeto al estado de derecho, y la violación de derechos humanos  fundamentales, todo ello bajo el pretexto que el país debe someterse a la voluntad de las “mayorías” que  han venido respaldando al chavismo durante los últimos catorce años, y en consecuencia  todo es legal, si el pueblo “mayoritario” así lo desea, o lo que es igual si Chávez así lo desea.

El irrespeto hacia el estado de derecho y al imperio de la ley fue materializado de manera aberrante por el Tribunal Supremo de Justicia, a través de la tan comentada sentencia de la Sala Constitucional con ponencia de la Magistrada Luisa Estella Morales. Esta decisión constituye una burla para los venezolanos, pues con ella se pretende justificar, utilizando una vez más la mentira y la manipulación de la legalidad, el expresarse que aunque el presidente electo no tomó juramento de su cargo el pasado 10 de enero de 2012, como lo señala la Carta Magna en el artículo 231, se esgrimió la rebuscada tesis de la continuidad administrativa, con el propósito de dar una aparente legalidad de continuidad a los funcionarios nombrados por Chávez durante el pasado mandato constitucional, incluyendo al Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, quien a nuestro criterio está ejerciendo funciones al margen de la Constitución de 1999, así como evitar la declaratoria de la falta temporal y de la falta absoluta.

Esta estrategia carente de toda ética y basamento jurídico tiene a Venezuela al borde de una crisis política, social y económica sin precedentes, pues la incertidumbre, la sensación de vacío en el gobierno, acompañada de la mentira, podrían generar la mayor de las frustraciones entre los propios seguidores de Hugo Chávez, a quienes se les señala que el presidente electo está gobernando, girando instrucciones y tomando decisiones, cuando en realidad se desconoce su paradero y su verdadero estado de salud.



[1] Véase sobre este tema a Hayek, Frederich, The Constititution of Liberty, 1960.

lunes, 25 de febrero de 2013

El Progresivo Desmantelamiento de las Instituciones y del Aparato Productivo del País



Por: Juancarlos Vargas

Al igual que otros regímenes con rasgos de totalitarismo, el  régimen neo-totalitario chavista se ha caracterizado por duplicar organismos públicos.  Esta duplicación de organismos y por ende la división de autoridad ha sido exitosa para generar la confusión que requieren los totalitarismos, y en general los gobiernos no democráticos con el propósito de mantenerse en el poder. Arendt señaló que la coexistencia de un poder real y del ostensible es una herramienta que se emplea con el propósito de alimentar la incertidumbre de la que se nutren los totalitarismos. [1]


La duplicación de organismos contribuye a la ineficiencia, pero para los gobiernos totalitarios la eficiencia pasa a un segundo plano, debido a que el principal objetivo del líder es detentar el poder total sacrificando para ello la eficiencia administrativa y la capacidad industrial y económica. Se justifica que la estructura del Estado no sea eficiente argumentando que esa situación es transitoria, pues conciben las victorias o derrotas en términos de periodos muy extensos, para lo que acuden a metas globales.

Los Estados totalitarios se caracterizan porque el dictador o líder totalitario debe mentir para mantenerse en el poder. “El sistema de mentir a todo el mundo puede ser empleado con seguridad sólo bajo las condiciones de la dominación totalitaria, donde la calidad ficticia de la cualidad cotidiana torna a la propaganda superflua. En su fase anterior a la conquista del poder, los movimientos totalitarios nunca pueden permitirse en el mismo grado ocultar sus verdaderos objetivos”[2].

Esa afirmación se sustenta en la necesidad que tienen los movimientos totalitarios de aprovecharse de las masas, toda vez que éstas constituyen un ingrediente fundamental para configurar un Estado totalitario, esto lo ha logrado Hugo Chávez a través de dadivas y promesas, pocas de ellas cumplidas a cabalidad y otras a medias tintas para aglutinar el chavismo duro, al cual movilizan con facilidad bajo la manipulación y el uso de los recursos económicos de todos los venezolanos, principalmente de las enormes ganancias provenientes de la comercialización del petróleo.

sábado, 23 de febrero de 2013

¿Qué pasa en Venezuela? El sucesor













Por:  Zulmaire González y Zulmaire González



Desde que arribamos a Durham, Carolina del Norte en agosto de 2012 con propósitos académicos, ha sido cada vez más frecuente escuchar ¿Qué pasa en Venezuela? Esta interrogante ha sido formulada por compañeros, amigos, profesores e incluso por algunas personas desconocidas al reconocer nuestro acento. Dicha interrogante no siempre ha sido fácil responder en pocas palabras. A veces y dependiendo del tiempo e interés del interlocutor nos remontamos al año 1992 cuando el entonces Teniente Coronel Hugo Chávez liderizó el fallido golpe de estado, en otras ocasiones partimos del año 1998 cuando Chávez ganó sus primeras elecciones, o nos referimos al proceso constituyente que culminó con la Constitución de 1999 y también incluimos aspectos relacionados con su carisma y locuacidad. Además tratamos de explicar como utilizando los recursos provenientes de la venta del petróleo y su habilidad se ha convertido en un líder no solo regional sino también de alcance mundial. Últimamente las interrogantes se centran en que ha ocurrido en Venezuela desde que Chávez viajó a la Habana en diciembre de 2012, esto va acompañado de otra inquietud: Quién o quienes gobiernan actualmente en Venezuela?

Por ser Venezuela un régimen con rasgos neo-totalitario, el tema de la sucesión del jefe totalitario se caracteriza por evitar mecanismos claros de sucesión en caso de falta absoluta del líder, razón ésta por la que ha sido un propósito y no una casualidad alimentar la incertidumbre:

“El jefe totalitario, en marcado contraste, con todos los anteriores usurpadores, déspotas y tiranos, parece creer que la cuestión de sucesión no es excesivamente importante, que no se requieren para ocupar el puesto cualidades o preparación especiales, que eventualmente el país obedecerá a cualquiera que resulte haber obtenido la designación como sucesor en el momento de su muerte y que ningún rival sediento de poder le disputará su legitimidad”[1]

Parece que nuestro país ha llegado a un momento sobre el que mucho se ha hablado y escrito, el denominado “chavismo sin Chávez”. A partir de diciembre cada vez que escuchamos los "partes médicos" proporcionados bien por el Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información, el Vicepresidente Ejecutivo, el Ministro de Relaciones Exteriores o cualquier funcionario que se arrogue esa atribución, nos preguntamos si nos están hablando con franqueza o nos están ocultando algo, en consecuencia la incertidumbre que no es nueva para los venezolanos, se apodera tanto de los partidarios como de los opositores al régimen. El fomentar la incertidumbre no es una fórmula original del chavismo pues el régimen desde sus inicios se ha hecho acompañar por la mentira, pues el mentir para mantenerse en el poder ha sido una de las enseñanzas del Castro-Comunismo que mejor han asimilado.

Todo parece indicar que al ungido por el presidente Chávez, el Vicepresidente Ejecutivo Nicolás Maduro se le ven las costuras, pues han pasado casi tres meses desde que el presidente Chávez le encomendó la tarea y hasta ahora no ha gobernado, se ha empeñado en alternar un verbo radical con un discurso que mezcla el elemento religioso con el sectarismo, se ha empeñado en imitar a Chávez sin mucho éxito y lo más grave de este mandato, es que el Vicepresidente ungido no toma decisiones sino que recurre a la Habana para que se decida el rumbo de Venezuela.

Lo que ha ocurrido en Venezuela desde diciembre de 2012, demuestra que sin el líder mesiánico Maduro y sus compañeros de lucha, se muestran incapaces de gobernar sin recurrir a la tentación del autoritarismo y la represión, alguna de las razones que permitirían explicar esta afirmación son: carecen de la experticia y el instinto político de Hugo Chávez por lo que son fáciles de manejar por los hermanos Castro, se sienten desorientados y desamparados pues se acostumbraron a obedecer al líder supremo y en estos momentos de presión son presa fácil del nerviosismo, de la contradicción y propensos a errar, aunado a ello está el elemento de las confrontaciones internas que abarcan tanto al ala civil como militar de la revolución, el cual si bien no ha estallado no deja de generarles tensión.

La pregunta no ha sido despejada, ¿qué pasa? y ¿qué pasará en Venezuela? son interrogantes que darán mucho que hablar en los próximos días.


[1] Arendt, Hannah, Los Orígenes del Totalitarismo (Trad. cast. de Guillermo Solana, México: Taurus, Primera Reimpresión 2004). Título original: The Origins of Totalitarianism, New York. Harcour Brace Javanovich, 1961.