Mostrando entradas con la etiqueta Ley de Amnistía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ley de Amnistía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de abril de 2016

Violadores de DDHH con toga

Zulmaire González

En Venezuela, lamentablemente cometer delitos contra los derechos humanos se convirtió en política de Estado. Los funcionarios con uniforme, sin uniforme, con bigote y sin bigote han cometido graves delitos contra los derechos humanos de un número importante de venezolanos. Hoy en día, los funcionarios con toga, esos que son los llamados a ser garantes de la constitución y la leyes, lo que deben velar por mantener la institucionalidad y el estado de derecho, han pasado a ser los principales protagonistas de los casos de violación de derechos humanos cometidos por el Estado venezolano.

Con la más reciente decisión del TSJ declarando inconstitucional la Ley de Amnistía, los funcionarios con toga están avalando las prácticas de persecución, represión, torturas y detenciones arbitrarias que han venido implementando altos funcionarios del gobierno en los últimos años. Con esa decisión, dichos magistrados se colocan al margen de la constitución, las leyes y los tratados internacionales de derechos humanos y además, le están dando la espalda a la mayoría de los venezolanos que en las últimas elecciones votaron para que liberen a los presos políticos.

Hay más de 100 presos políticos en Venezuela, unos tienen más de una década tras los barrotes de la injusticia y otros están detenidos arbitrariamente desde el 2014. Entre los presos políticos hay mujeres, estudiantes, políticos, militares, policías, jóvenes y no tan jóvenes, hay unos que han envejecido en su celda, otros se han enfermado y está el preso político que decidió acabar con su vida para proteger a sus compañeros de celda ante un posible traslado a una cárcel con peores condiciones.

A los presos políticos los han perseguido, torturado y a diario violan sus derechos humanos. Esos venezolanos que hoy están detrás de los barrotes del régimen son inocentes de los delitos que les acusan, en cada expediente, en cada audiencia que han tenido queda demostrada su inocencia. Ellos deberían estar en libertad.

Es por ello que tiene que quedar claro que inconstitucional no es la Ley de Amnistía, inconstitucional es la decisión espuria de los cuestionados magistrados del Tribunal Supremo de Justicia que con escasos argumentos jurídicos pretenden que los presos políticos sigan detenidos arbitrariamente.

Sepan los magistrados protagonistas de violaciones de derechos humanos, que los delitos contra los derechos humanos no prescriben, que hoy ustedes aplauden, protegen y defienden a la dictadura cruel de Venezuela, dictadura que, más temprano que tarde caerá y en ese momento, muchos venezolanos exigiremos la justicia que están negando hoy.


@zulmaire

domingo, 28 de febrero de 2016

Hablemos primero de amnistía, luego de reconciliación

Zulmaire González

11 febrero de 2016/La Patilla

La aprobación de la Ley de Amnistía es la gran esperanza para los presos políticos y sus familiares, quienes desean y anhelan que finalice la pesadilla que significa estar arbitrariamente privado de libertad, en las celdas oscuras del régimen. Todas las actuaciones y esfuerzos de diputados, políticos opositores, familiares y ciudadanos que anhelamos la libertad deben centrarse en apoyar la aprobación y posterior ejecución de la Ley de Amnistía.

La Ley de Amnistía viene a ser el camino más idóneo para que, ante la ausencia de un poder judicial autónomo, puedan obtener la libertad quienes se encuentran detenidos arbitrariamente. Con la Ley de Amnistía se condona la responsabilidad penal y los beneficiados quedan absueltos de los delitos que se les acusaban.

La amnistía es libertad, libertad para quienes han estado días, meses, años tras los barrotes de la dictadura puedan volver a sus hogares, universidades, lugares de trabajo, con el propósito de continuar luchando para rescatar la democracia en Venezuela, pero la amnistía no necesariamente acarrea justicia y/o paz, y mucho menos reconciliación. Es muy pronto para hablar de reconciliación en un país que se encuentra totalmente dividido en medio de una dictadura cruel violadora de derechos humanos, que no ha mostrado hasta los momentos, ninguna voluntad de querer respetar al que disiente. La reconciliación es un proceso que no se puede decretar ni legislar.

Por eso, este es el momento de la amnistía, es el momento para que los presos políticos recobren su libertad, es el momento de acabar las torturas y los tratos crueles, es el momento para que la Asamblea Nacional haciendo uso del mandato que le otorgaron los venezolanos el 6 de diciembre de 2015, ejerzan su poder para que sean liberados los presos políticos. 

Hablemos de reconciliación cuando Nicolás Maduro salga del poder y se recobre la institucionalidad en Venezuela. Comenzará la reconciliación cuando se juzgue a quienes han violado derechos humanos durante los últimos 17 años. Habrá reconciliación, cuando se investiguen los delitos de lesa humanidad que han cometido algunos altos funcionarios del gobierno, recordemos que hay una solicitud de investigación preliminar ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI). Habrá reconciliación, cuando los que se han enriquecido con el patrimonio público sean juzgados. Mientras no haya justicia, es irresponsable hablar de reconciliación y de paz.

Hoy es el momento de apoyar la aprobación de la Ley de Amnistía y su posterior ejecución para que los presos políticos salgan a la calle y sigan luchando para el rescate de la democracia, esa es y debe ser la prioridad. 

@zulmaire