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sábado, 6 de diciembre de 2014

Totalitarismo a la venezolana

Fuente: http://www.lapatilla.com
Diciembre 5, 2014 4:31 pm

Resulta preocupante que a pesar de la persecución política y represión, violaciones de derechos humanos, falta de separación de poderes, limitaciones severas a la libertad de expresión, y con más de 3400 detenciones arbitrarias en lo que va de año, aún una cantidad apreciable de venezolanos afirmen que en nuestro país hay “déficit de democracia”, “democracia enferma”, “democracia imperfecta” o “democracia particular”. Como dicen las abuelas, no se puede estar medio embarazada, y así pasa con la democracia, hay o no hay democracia, y así cueste o duela reconocer, en Venezuela no hay democracia.

viernes, 14 de junio de 2013

¿Hay democracia en Venezuela?











Por: Juancarlos Vargas // El Universal
Jueves 13 de junio de 2013

El Gobierno de Maduro, a pesar de su ilegitimidad de origen busca a toda costa ser percibido como democrático ante la comunidad internacional. En los últimos días hemos presenciado como el régimen ha ejecutado un conjunto de acciones con el propósito de lavar su rostro internacionalmente, muestra de ello, es la liberación bajo régimen de presentación del General (R) Rivero, quien había sido involucrado en la “Conexión Abril” que supuestamente buscaba desestabilizar al gobierno;  deportación de Tim Tracy, cineasta norteamericano catalogado al ser detenido por el SEBIN  como espía de la CIA, aunque nunca fue imputado de ningún delito; la reciente reunión entre el Ministro Jaua y el Secretario de Estado Kerry; solicitud del Ministerio Público para conceder libertad condicional a la jueza Afuini; y por si fuese poco el anunciado encuentro entre Maduro y el Papa Francisco.  

Esto ha despertado suspicacia dentro de la sociedad venezolana, pues es claro que Maduro está recurriendo a la fórmula que le permitió a Chávez mantenerse en el poder por 14 años a través de acciones basadas en la distorsión de la realidad, a fines de crear una apariencia de democracia. Para ello se recurre nuevamente a la manipulación de la legalidad por parte del Poder Judicial, toda vez que presentado el recurso de impugnación electoral por el fraude cometido el 14A, así como la recusación de dos magistrados de la Sala Electoral, quienes en el pasado fueron militantes del PSUV, hemos presenciado como esta recusación se declaró sin lugar y actualmente existe un retardo injustificado para decidir.

El régimen chavista-madurista, a diferencia de las dictaduras clásicas que se apartaban totalmente de la legalidad, ha venido creando un entramado jurídico con el propósito de mantenerse en el poder. Recurriendo el amedrentamiento a través de la persecusión política cuando se sienten presionados, amenazas de grupos paramilitares que operan al margen de la ley, como las Milicias Bolivarianas, el FBL, y los recientemente creados milicianos obreros. Además, se procura abolir de manera progresiva las libertades y derechos de los ciudadanos, todo ello dentro de un marco que se caracteriza por la celebración periódica de “elecciones”, sin que éstas sean transparentes.

Ahora bien, a diferencia de Chávez quien soportó su liderazgo en una abudante renta petrolera, en su   carisma, y en la conversión de la FFAA como un instrumento fundamental de su proyecto, Maduro luce desesperado ante una de las mayores crisis económicas que ha enfrentado el país, rumores de división dentro del estamento militar, y una serie  hechos de corrupción, que han salido a la luz pública a través de audios en los que se mencionan a  los principales funcionarios del gobierno.  

Responder la interrogante con que se títula el presente artículo, nos lleva a señalar que el régimen  podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de las tiranías y dictaduras clásicas, pues se recurre a las leyes y a las decisiones de los tribunales para crear una apariencia de legalidad, a pesar que  progresivamente su busca la dominación total de la población, ello trae como consecuencia que el líder trate de establecer un mundo ficticio, en el que deba denuciar constantemente planes de desestabilización y atentados en su contra. Por otra parte la confrontación es necesaria para nutrir la revolución.

@jeisakuvargas
juancarloseisaku@gmail.com

miércoles, 3 de abril de 2013

Razones para No Votar por Maduro











Por: Zulmaire González

Nicolás Maduro hoy flamante Presidente encargado y candidato presidencial, fue ungido por el entonces Presidente Hugo Chávez en la que sería su última aparición pública, para continuar con el denominado proceso revolucionario. Maduro quien ha estado vinculado al régimen chavista desde sus inicios, recibió formación marxista en Cuba, en donde forjó su carácter autoritario del cual empezó a dar muestras cuando fungió como Presidente de la Asamblea Nacional, pues más de una vez fuimos testigos a través de las televisoras de como atropellaba, quitaba la palabra abusivamente a los opositores e incluso recurrió a la fuerza física para imponer sus puntos de vista. Como Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores se le reconoce haber comprendido la visión de política exterior de Hugo Chávez para implementar una diplomacia petrolera que ha permitido al Gobierno venezolano a través de la manipulación mostrar apariencia de democracia gracias al apoyo de los Estados que van desde China, Rusia, Bielorusia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Bolivia pasando por prácticamente todas las islas del Caribe y un número importante de países del continente africano, los cuales se han venido beneficiando de las dádivas  obtenidas a través de la cooperación internacional y/o a través de negocios en sectores, como hidrocarburos, minería, electricidad, infraestructura, entre otros.

El ungido Maduro, dejó el Ministerio de Relaciones Exteriores para ser designado Vicepresidente Ejecutivo, desde esa posición empezaría a tomar decisiones cada vez de mayor trascendencia para el país, en la medida que se debilitaba la salud de Chávez. Es así como en fecha 05 de marzo del presente año una vez que se anunció la desaparición física de Chávez, se inició una tramoya por parte de las instituciones del Estado con el propósito de nombrar a toda costa a Nicolás Maduro como Presidente encargado. La Sala Constitucional interpretó el Artículo 233 constitucional para permitir que Maduro asumiera de facto la Presidencia de la República como encargado, la decisión de la Sala Constitucional ha sido cuestionada, toda vez que no sólo obvió que conforme a la Carta Magna correspondía al Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello asumir dicho cargo, sino que además se le otorgaron a Maduro iguales atribuciones a las que le corresponden a los presidentes electos por votación secreta, directa y universal, y por si fuese poco se le permitió mantenerse en el cargo durante la campaña electoral, esto en flagrante violación del Artículo 258 de la Ley de Procesos Electorales.

Desde el momento que Hugo Chávez Frías comenzó a hacerse menos visible, pasando por el episodio de su desaparición física, han transcurrido aproximadamente ciento treinta (130) días durante los cuales Maduro se ha mostrado sin identidad propia, ha buscado justificar decisiones como la devaluación de la moneda en un 46% escudándose detrás de la figura de Hugo Chávez, tratando de hacer creer al pueblo venezolano que se trató de la ejecución de una orden de Chávez, la sensación de falta de gobierno se ha acrecentado en la medida que los problemas del país se agravan (inseguridad, desempleo, crisis del sistema de salud, deterioro de las instituciones, ineficacia para solucionar el déficit habitacional, etc). 

Asimismo, han contribuido al deterioro de la imagen de Nicolás Maduro las contradicciones en las que incurrió, cuándo se pronunció sobre la salud de Chávez durante su larga convalecencia, y/o cuando informó sobre su fallecimiento, esto y el extenso show en que se transformaron las exequias presidenciales, incluyendo la idea del embalsamiento, nos presenta a Maduro como un oportunista ansioso por mantenerse y acrecentar su poder a toda costa, a la vez que han incrementado las dudas acerca de la fiabilidad de Maduro, quien ante sus carencias personales, ausencia de formación académica, y falta de identidad se nos ha  presentado como un hijo de Hugo Chávez. Pero Maduro dista de ser Chávez, ni siquiera logra imitarlo con gracia, se asemeja más a una pésima caricatura, su falta de liderazgo y de ascendencia dentro del chavismo es evidente. De hecho, no le ha funcionado portar la estrella de cinco puntas, ni trajearse de verde oliva como su titiritero Fidel Castro, tampoco le ha servido hacer uso de un fanatismo lleno de contradicciones, pues trata de presentarse como cristiano, pero a la vez es conocida su devoción tanto por Sai Baba como por María Lionza. Ha hecho uso de un lenguaje homofóbico, también ha demostrado su desprecio por el género femenino, llama al diálogo, a la vez que muestra un profundo resentimiento social al fomentar la división entre los venezolanos esgrimiendo el tema de los apellidos, y amenaza con la Fuerza Armada Nacional, así como con la Milicia Bolivariana, que no es más que un grupo paramilitar creado por el régimen para ser utilizado una eventual confrontación entre los dos polos en que está dividida actualmente la población venezolana.

Maduro representa la mentira, la manipulación, el fanatismo, el autoritarismo, las ansias desmedidas de poder a través del uso del aparato del Estado con fines electorales, la entrega de nuestros recursos naturales no renovables al Castro-Comunismo, la persecución a los estudiantes, el cercenamiento a la  libertad de expresión y opinión, el resentimiento y el apartheid político, asi como la profundización de los problemas que aquejan a la población: más inseguridad, más desempleo, más pobreza, violaciones a los derechos humanos, más presos políticos, manipulación, mentira, desmantelamiento del aparato productivo, debilitamiento institucional, falta de separación de poderes, menor flujo de inversión extranjera, mayor devaluación, más corrupción. Por estas razones debemos persuadir a nuestros compatriotas que NO voten por Nicolás Maduro, quien de resultar electo sumirá a nuestro país en la mayor de la crisis de su historia republicana. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Lo Que Pretende Correa con la Reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos











Por: Juancarlos Vargas

Actualmente se lleva a cabo en Washington, D.C. el Cuadragésimo Cuarto Período de Sesiones de la Organización de Estados Americanos (OEA) foro en el que se discutirá la propuesta de reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que impulsa Ecuador. Esta propuesta de alto contenido político busca limitar la autonomía del organismo de promoción y protección de derechos humanos, a través del condicionamiento de las contribuciones económicas que realizan los estados. El propósito es debilitar el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos, el cual resulta cada vez más incomodo para la mayoría de los Estados ALBA.

Es precisamente con relación a los Estados ALBA que la CIDH ha venido llamando la atención por el aumento del número de casos de violaciones de derechos humanos, debilitamiento del principio de división de poderes, aumento de persecución política, no cumplimiento de decisiones dictadas por la CIDH, y cercenamiento del derecho a la libertad de expresión y opinión.

Entre las propuestas que se discuten está que los derechos humanos sean plenamente promocionados y garantizados por los Estados a través de sus instituciones nacionales de promoción y protección de derechos humanos, lo cual ya es una obligación de esas instituciones (defensorías, procuradurías y comisiones nacionales de derechos humanos, entre otras), esas instituciones están cuestionadas por falta de imparcialidad que deriva de la identificación ideológica de quienes la dirigen, ejemplo de esto, es el caso de la Defensoría del Pueblo de Venezuela. Asimismo, el pretender que la CIDH no tenga ningún rol sobre este particular atenta contra el propósito de este órgano de control, pues la Comisión Interamericana es subsidiaria y complementaria y debe actuar cuando los Estados Partes de la OEA asumen conductas que se traducen en violación, bien por acción como por omisión de alguno de los derechos humanos consagrados no sólo en la Convención Americana sobre Derechos Humanos sino también en la Declaración Americana de los Deberes y Derechos el Hombre.

Se señala que el Sistema Interamericano de Protección debe ser universal, deducimos que se refieren a que los Estados miembros de la CIDH deber ser Estados Partes de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo cual demuestra algo de desconocimiento de parte de los autores de la propuesta sobre aspectos básicos en materia de organizaciones internacionales. Sobre el particular, hay que recordar que la Comsión Interamericana de Derechos Humanos es una organización internacional, y por ende tiene personalidad jurídica conforme al derecho internacional público. Las organizaciones internacionales son universales o regionales, es claro que la CIDH es y seguirá siendo regional porque sólo pueden ser parte de ella los Estados miembros de la OEA. Otra cosa distinta es que se pretenda imponer como condición para ser miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el haber ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos, esto tiene un claro contenido anti norteamericano, pues Estados Unidos de América no ha ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos, pero no por ello escapa del control de la CIDH, pues se debe recordar a Ecuador, Bolivia, Venezuela y a los demás Estados que impulsan esta parte de la propuesta, que todos y cada uno de los Estados Partes de la OEA deben cumplir con los derechos humanos contemplados en la Declaración Americana de los Deberes y Derechos del Hombre, la cual si bien no es un tratado internacional, desarrolla y amplía las obligaciones asumidas por los Estados al obligarse a cumplir la Carta de la Organización de Estados Americanos, lo cual se traduce en que todo Estado parte de la OEA debe cumplir la Declaración Americana, estando facultada la CIDH para conocer de casos por la violación de dicha declaración. Por lo que si un Estado Parte de la Organización de Estados Americanos no desea seguir estando sometido a la competencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos deberá dejar de ser parte de la OEA, pues de lo contrario seguirá estando bajo la vigilancia de la CIDH quien en ese supuesto velará por el cumplimiento de la Declaración Americana de los Deberes y Derechos del Hombre.

martes, 26 de febrero de 2013

La Crisis Provocada por la Sala Constitucional














Por: Juancarlos Vargas

El Estado de Derecho está íntimamente vinculado con la noción de imperio de la ley. Dicho en términos más claros, el imperio de la ley no se refiere al derecho que es, sino al derecho que debe ser.[1] El régimen chavista ha inculcado valores anti-democráticos para pervertir la convivencia en democracia y el estado de derecho, llevando a Venezuela a una nueva forma de dictadura, como los son las denominadas “dictaduras electorales”, las cuales aparentan cumplir los requisitos de una democracia por la mera celebración de elecciones. En las elecciones se utilizan recursos del Estado, se recurre a la movilización de las masas que han endiosado la figura del líder neo-totalitario. Dicha movilización exitosa de las masas ha permitido al régimen chavista justificar atropellos al imperio de la ley, el irrespeto al estado de derecho, y la violación de derechos humanos  fundamentales, todo ello bajo el pretexto que el país debe someterse a la voluntad de las “mayorías” que  han venido respaldando al chavismo durante los últimos catorce años, y en consecuencia  todo es legal, si el pueblo “mayoritario” así lo desea, o lo que es igual si Chávez así lo desea.

El irrespeto hacia el estado de derecho y al imperio de la ley fue materializado de manera aberrante por el Tribunal Supremo de Justicia, a través de la tan comentada sentencia de la Sala Constitucional con ponencia de la Magistrada Luisa Estella Morales. Esta decisión constituye una burla para los venezolanos, pues con ella se pretende justificar, utilizando una vez más la mentira y la manipulación de la legalidad, el expresarse que aunque el presidente electo no tomó juramento de su cargo el pasado 10 de enero de 2012, como lo señala la Carta Magna en el artículo 231, se esgrimió la rebuscada tesis de la continuidad administrativa, con el propósito de dar una aparente legalidad de continuidad a los funcionarios nombrados por Chávez durante el pasado mandato constitucional, incluyendo al Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, quien a nuestro criterio está ejerciendo funciones al margen de la Constitución de 1999, así como evitar la declaratoria de la falta temporal y de la falta absoluta.

Esta estrategia carente de toda ética y basamento jurídico tiene a Venezuela al borde de una crisis política, social y económica sin precedentes, pues la incertidumbre, la sensación de vacío en el gobierno, acompañada de la mentira, podrían generar la mayor de las frustraciones entre los propios seguidores de Hugo Chávez, a quienes se les señala que el presidente electo está gobernando, girando instrucciones y tomando decisiones, cuando en realidad se desconoce su paradero y su verdadero estado de salud.



[1] Véase sobre este tema a Hayek, Frederich, The Constititution of Liberty, 1960.

lunes, 25 de febrero de 2013

El Progresivo Desmantelamiento de las Instituciones y del Aparato Productivo del País



Por: Juancarlos Vargas

Al igual que otros regímenes con rasgos de totalitarismo, el  régimen neo-totalitario chavista se ha caracterizado por duplicar organismos públicos.  Esta duplicación de organismos y por ende la división de autoridad ha sido exitosa para generar la confusión que requieren los totalitarismos, y en general los gobiernos no democráticos con el propósito de mantenerse en el poder. Arendt señaló que la coexistencia de un poder real y del ostensible es una herramienta que se emplea con el propósito de alimentar la incertidumbre de la que se nutren los totalitarismos. [1]


La duplicación de organismos contribuye a la ineficiencia, pero para los gobiernos totalitarios la eficiencia pasa a un segundo plano, debido a que el principal objetivo del líder es detentar el poder total sacrificando para ello la eficiencia administrativa y la capacidad industrial y económica. Se justifica que la estructura del Estado no sea eficiente argumentando que esa situación es transitoria, pues conciben las victorias o derrotas en términos de periodos muy extensos, para lo que acuden a metas globales.

Los Estados totalitarios se caracterizan porque el dictador o líder totalitario debe mentir para mantenerse en el poder. “El sistema de mentir a todo el mundo puede ser empleado con seguridad sólo bajo las condiciones de la dominación totalitaria, donde la calidad ficticia de la cualidad cotidiana torna a la propaganda superflua. En su fase anterior a la conquista del poder, los movimientos totalitarios nunca pueden permitirse en el mismo grado ocultar sus verdaderos objetivos”[2].

Esa afirmación se sustenta en la necesidad que tienen los movimientos totalitarios de aprovecharse de las masas, toda vez que éstas constituyen un ingrediente fundamental para configurar un Estado totalitario, esto lo ha logrado Hugo Chávez a través de dadivas y promesas, pocas de ellas cumplidas a cabalidad y otras a medias tintas para aglutinar el chavismo duro, al cual movilizan con facilidad bajo la manipulación y el uso de los recursos económicos de todos los venezolanos, principalmente de las enormes ganancias provenientes de la comercialización del petróleo.