ZULMAIRE GONZALEZ I La patilla
6 de noviembre de 2014
El régimen ha venido utilizando para perpetuarse en el poder toda clase de personajes nocivos, incluyendo a los mal llamados patriotas cooperantes, quienes no son más que unos burdos “sapos”, “chismosos”, “informantes”, “delatores” que no tienen nada de patriotas, inspirados en el Comité de Defensa de la Revolución (CDR) cubana. Tan solo por el hecho de entregar chismes y tergiversar información a fines de congraciarse con miembros del régimen torturador y violador de derechos humanos, y por ende para perjudicar a venezolanos inocentes e incluso traicionando a compatriotas o amigos, no los hace nada de patriotas, por el contrario, además de ser traidores y no aportar absolutamente nada para el desarrollo y la unión del país, demuestra la pérdida de valores y calidad humana que embarga a algunos venezolanos.
El multifacético capitán-presidente de la Asamblea Nacional, a quién durante estos años lo hemos visto desempeñándose en diferentes cargos y actividades, incluso, el día de la detención de Leopoldo López sirvió de conductor del vehículo que trasladó a López hasta el Palacio de Justicia, ahora nos presenta su nueva faceta de vedette de televisión, con una particularidad especial peligrosísima, porque en el programa semanal Con el Mazo dando, se excede de sus funciones o se abroga funciones propias del Ministerio Público y el Poder Judicial, convirtiéndose en fiscal acusador y juez para condenar públicamente a quienes ejerciendo sus derechos, disienten del régimen.
Diosdado Cabello, y los mal llamados patriotas cooperantes, bajo los alias de mundo, chespirito, chef, entre otros, se dedican a suministrar supuestos tubazos al capitán presidente de la Asamblea Nacional devenido en showman, donde de manera irresponsable se dan nombres de supuestos traidores a la patria, se montan ollas y se dan líneas para perseguir a quienes lo han criticado y disienten del régimen.


