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jueves, 22 de agosto de 2013

Homofobia como arma política










JUANCARLOS VARGAS |  EL UNIVERSAL
jueves 22 de agosto de 2013  12:00 AM

La homofobia roja se ha instaurado en nuestro país como nueva arma de persecución del régimen, el cual ahora busca mediante ataques abusivos a la vida privada de adversarios políticos, crear una matriz con el propósito de eliminar la disidencia. Esto no sólo en violación de la Constitución de 1999 sino también en detrimento de los principales instrumentos internacionales en materia de derechos humanos.  


El reciente episodio de homofobia roja que tuvo como epicentro la sede de la Asamblea Nacional, y como principal protagonista a dos diputados que integran la fracción parlamentaria del oficialismo, quienes so pretexto de combatir la corrupción, recurrieron a una práctica común dentro de los regímenes autoritarios, que se apartan de la observancia del Estado de derecho y del cumplimiento de los derechos humanos, que no es otra que tratar de destruir moralmente a los adversarios políticos a través de ataques abusivos mediante el uso de información que forma parte de sus vidas privadas. El recurrir a información obtenida mediante grabaciones ilegales, allanamientos con claro móvil político e incluso recurrir a los  montajes o a las denominadas "ollas", con el propósito de minar el honor y la reputación de los adversarios, es despreciable en cualquier circunstancia, pero  debe causar aún más alarma cuando intenta generar una matriz homofóbica.   



Este tipo de prácticas discriminatorias basadas en la orientación sexual constituyen un retroceso para el Estado venezolano, el cual a pesar de tener una Constitución progresista en materia de derechos humanos, se suma a Estados que como Rusia e Irán propician desde sus propias instituciones la violencia y el odio contra las lesbianas, gays, bisexuales, personas trans e intersex, comunidad que internacionalmente se identifica utilizando el acrónimo de Lgbti.



Con relación a la discriminación por motivos de orientación  sexual y el rol de las instituciones de los Estados, se tiene que el preámbulo de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre señala que "las instituciones jurídicas y políticas, rectoras de la vida en sociedad, tienen como fin principal la protección de los derechos esenciales del hombre y la creación de circunstancias que le permitan progresar espiritual y materialmente y alcanzar la felicidad".



Aunado al lamentable episodio protagonizado por los diputados del oficialismo, se ha observado que ante las criticas y rechazo que ha recibido la homofobia roja, altos funcionarios afectos al régimen han pretendido justificar el accionar aludiendo al hecho que si una persona es servidor público está más expuesto que otros ciudadanos, lo cual es aplicable a materia de libertad de expresión y opinión, pero no en materia de orientación sexual, al punto que la posición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es que la autonomía sexual forma parte integral de la vida privada, lo que es en términos generales, la forma "en que los seres humanos luchan por autorealizarse mediante acciones que no interfieran en la libertad de otros".
@jeisakuvargas

juancarloseisaku@gmail.com

sábado, 10 de agosto de 2013

Maduro, sin careta por: @leopoldolopez


Por: Leopoldo López
Fuente: www.leopoldolopez.com
Los acontecimientos de las últimas horas dibujan con mucha claridad la crítica situación que nos ha tocado vivir a los venezolanos de estos tiempos.
Por un lado, queda en evidencia un Gobierno ilegítimo y represor, que despliega las instituciones y los cuerpos de seguridad del Estado en una gran operación de persecución política contra varios dirigentes de la unidad democrática. Al mismo tiempo, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia ejecutan otro paso en el guión represivo al anunciar el rechazo de absolutamente todos los recursos de impugnación contra los resultados de los comicios del 14A, que aportaban evidencia contundente del ventajismo y la manipulación de la voluntad popular antes, durante y después de aquel proceso electoral viciado y oscuro.
Por otro lado, la cruda realidad que golpea a los venezolanos se refleja en las cifras récord de inflación en el más reciente reporte del Banco Central de Venezuela: en los últimos doce meses, la inflación acumulada promedio nacional es de 42,6%, mientras que la de alimentos suma casi 60% desde agosto del año pasado.
Mientras tanto, Nicolás Maduro se quita la careta y se retrata como un dirigente ilegítimo, ilegal e ineficiente, que no habla de los temas que angustian a los venezolanos y, por el contrario, se dedica a retratarse con celebridades oficialistas (ahora candidatos a varias alcaldías) y a regalarle banderas a Ricky Martin.
En medio de todo esto, hoy culmina el proceso de postulaciones para los comicios locales. Un camino de lucha, movilización y protesta activa para consolidar una nueva y amplia mayoría que se pronuncie a favor de los candidatos del cambio, del progreso y el futuro el domingo 8 de diciembre.
Durante los próximos cuatro meses, los venezolanos libraremos una campaña que no puede limitarse únicamente a un esfuerzo de movilización electoral. Hace 200 años, Simón Bolívar entró triunfante a Caracas y fue investido del título de Libertador después de liderar la Campaña Admirable; el reto de los venezolanos de ahora es organizar en todos los rincones del país la resistencia activa y eficaz contra las medidas de persecución y abuso que ejecutan los nuevos opresores del pueblo, que sólo buscan mantener sus cuotas de poder a toda costa, hipotecando el destino de nuestro pueblo.

Capriles: ¿Y ahora qué?












JUANCARLOS VARGAS |  EL UNIVERSAL
viernes 9 de agosto de 2013  12:00 AM
A pesar de las críticas que ha venido recibiendo la concentración convocada por Henrique Capriles Radonski se debe valorar como positivo el regreso de la población que desea un cambio democrático y pacífico a las calles. El pasado sábado se demostró que quienes no se sienten representados por el régimen madurista-castrista que nos gobierna de forma ilegítima, coinciden en que es necesario buscar vías pacíficas y democráticas para retornar a la democracia plena, al Estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos.


Quienes han criticado la concentración del pasado sábado, han señalado que antes de la intervención de Capriles y otros líderes quienes forman parte de la MUD, el acto se asemejaba más a una "bailoterapia" o celebración, cuando el país está sumido en una gran crisis política, económica y social, por lo que el malestar que embarga a la mayoría de los habitantes no está en sintonía con dichas manifestaciones de júbilo.


La gran mayoría de los asistentes a dicho acto creyeron, y así lo evidenciaron las pancartas que portaban, que la convocatoria era para protestar por los presos políticos, corrupción, violaciones de DDHH, alto costo de la vida, inseguridad, ilegitimidad, dudosa nacionalidad de Nicolás Maduro, racionamiento de agua, fallas de electricidad, abuso de poder, entre otras razones, pero al final la sensación que imperó, es que se trató de un acto cuyo objetivo principal se centró en convocatoria para votar en las elecciones del 8 de diciembre. Asimismo, no fueron entendidos algunos señalamientos de Capriles Radonski, especialmente el relativo a que los resultados del 14A forman parte del pasado y que se trató de una elección cerrada.


La importante representación de venezolanos quienes asistieron a la concentración de Los Ruices atendiendo la convocatoria de Henrique Capriles Radonski no debió haber regresado a sus hogares con la sensación de vacío que muchos de ellos manifestaron a través de las redes sociales. Esto evidencia que es pertinente continuar con las acciones de protesta pacífica a lo largo de todo el territorio nacional. Que se critique a la MUD y a Capriles no deja de ser positivo, pues eso significa que un sector importante de opositores han madurado políticamente y desean ser escuchados, y más importante aún es el hecho que siguen estando presentes las razones para protestar, toda vez que el hastío, frustración e insatisfacción que siente la mayoría de la población venezolana requiere de un liderazgo que canalice y aproveche esa fuerza que sin duda alguna es el peor enemigo del gobierno ilegítimo de Nicolás Maduro.


Aspectos como los antes expuestos deben llevar a la MUD y al propio Capriles a una reflexión y discusión sobre el 14A y la forma de concebir futuras convocatorias de movilización, a fines de evitar desmotivar a sus seguidores y en consecuencia perder el apoyo que llevó a Capriles a ganar las elecciones de abril, aunado a ello se debería convencer aún más a la denominada oposición democrática sobre la importancia de votar el 8D, pero para ello lejos de señalar que el 14A forma parte del pasado, lo aconsejable sería exigir condiciones,  defender los votos, y convencer que la lucha va más allá del 8 de diciembre.
juancarloseisaku@gmail.com

@jeisakuvargas

viernes, 28 de junio de 2013

¿Y si Maduro es Colombiano?













Por: Juancarlos Vargas// El Universal
Jueves, 27 de junio de 2013

Durante las últimas semanas, medios de comunicación social y varios analistas del ámbito político han venido afirmando que Nicolás Maduro nació en Colombia, específicamente en un barrio de Cúcuta donde habría vivido los primeros 10 años de vida. Luego sus padres se trasladaron a la entonces República de Venezuela donde terminaron de criar aquél niño colombiano, quien por los designios de un caudillo y la complicidad de las instituciones del Estado hoy es presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Si las anteriores afirmaciones son ciertas, Nicolás Maduro no sería venezolano por nacimiento, lo cual es contrario al requisito establecido en el Artículo 41 de la Constitución de 1999, el cual establece que “Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra nacionalidad, podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidente Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidente o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional (…)”.

 De la anterior norma, la cual es clara y no establece excepción alguna, se evidencia que el período que ejerce el actual presidente de Venezuela, el interinato como presidente encargado, su designación como Vicepresidente por Hugo Chávez (2012), y por si fuese poco su gestión como presidente de la Asamblea Nacional (2005-2006) constituyen flagrante violaciones a nuestra Carta Magna. Hechos estos que sumados al fraude electoral del 14A coloca a Nicolás Maduro en una situación de irrefutable ilegitimidad. 

Estamos seguros que todos los venezolanos, independientemente si votaron o no por Maduro, desean que los poderes públicos actúen con la mayor transparencia y de esa manera se nos permita ver la partida de nacimiento original del actual presidente de la República, pues, hasta la fecha las respuestas respecto a este señalamiento no han hecho sino generar más dudas, toda vez que el gobernador Vielma Mora afirmó que Nicolás Maduro nació en el Estado Táchira, mientras que por su parte el propio Maduro indicó que nació en Caracas.

Las mencionadas dudas deben ser aclaradas por el Tribunal Supremo de Justicia, debido a que nos encontraríamos ante un supuesto de nulidad absoluta para el ejercicio de la presidencia.

Por otra parte, llama la atención la omisión de la Fuerza Armada, quien a estas alturas debería haber reaccionado enérgicamente exigiendo una minuciosa investigación, y en caso de comprobarse la veracidad exigir la renuncia de su actual Comandante en Jefe por traición a la patria, pues están en juego nada menos que la soberanía, seguridad y defensa de la Nación.

@jeisakuvargas
juancarloseisaku@gmail.com

viernes, 14 de junio de 2013

¿Hay democracia en Venezuela?











Por: Juancarlos Vargas // El Universal
Jueves 13 de junio de 2013

El Gobierno de Maduro, a pesar de su ilegitimidad de origen busca a toda costa ser percibido como democrático ante la comunidad internacional. En los últimos días hemos presenciado como el régimen ha ejecutado un conjunto de acciones con el propósito de lavar su rostro internacionalmente, muestra de ello, es la liberación bajo régimen de presentación del General (R) Rivero, quien había sido involucrado en la “Conexión Abril” que supuestamente buscaba desestabilizar al gobierno;  deportación de Tim Tracy, cineasta norteamericano catalogado al ser detenido por el SEBIN  como espía de la CIA, aunque nunca fue imputado de ningún delito; la reciente reunión entre el Ministro Jaua y el Secretario de Estado Kerry; solicitud del Ministerio Público para conceder libertad condicional a la jueza Afuini; y por si fuese poco el anunciado encuentro entre Maduro y el Papa Francisco.  

Esto ha despertado suspicacia dentro de la sociedad venezolana, pues es claro que Maduro está recurriendo a la fórmula que le permitió a Chávez mantenerse en el poder por 14 años a través de acciones basadas en la distorsión de la realidad, a fines de crear una apariencia de democracia. Para ello se recurre nuevamente a la manipulación de la legalidad por parte del Poder Judicial, toda vez que presentado el recurso de impugnación electoral por el fraude cometido el 14A, así como la recusación de dos magistrados de la Sala Electoral, quienes en el pasado fueron militantes del PSUV, hemos presenciado como esta recusación se declaró sin lugar y actualmente existe un retardo injustificado para decidir.

El régimen chavista-madurista, a diferencia de las dictaduras clásicas que se apartaban totalmente de la legalidad, ha venido creando un entramado jurídico con el propósito de mantenerse en el poder. Recurriendo el amedrentamiento a través de la persecusión política cuando se sienten presionados, amenazas de grupos paramilitares que operan al margen de la ley, como las Milicias Bolivarianas, el FBL, y los recientemente creados milicianos obreros. Además, se procura abolir de manera progresiva las libertades y derechos de los ciudadanos, todo ello dentro de un marco que se caracteriza por la celebración periódica de “elecciones”, sin que éstas sean transparentes.

Ahora bien, a diferencia de Chávez quien soportó su liderazgo en una abudante renta petrolera, en su   carisma, y en la conversión de la FFAA como un instrumento fundamental de su proyecto, Maduro luce desesperado ante una de las mayores crisis económicas que ha enfrentado el país, rumores de división dentro del estamento militar, y una serie  hechos de corrupción, que han salido a la luz pública a través de audios en los que se mencionan a  los principales funcionarios del gobierno.  

Responder la interrogante con que se títula el presente artículo, nos lleva a señalar que el régimen  podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de las tiranías y dictaduras clásicas, pues se recurre a las leyes y a las decisiones de los tribunales para crear una apariencia de legalidad, a pesar que  progresivamente su busca la dominación total de la población, ello trae como consecuencia que el líder trate de establecer un mundo ficticio, en el que deba denuciar constantemente planes de desestabilización y atentados en su contra. Por otra parte la confrontación es necesaria para nutrir la revolución.

@jeisakuvargas
juancarloseisaku@gmail.com