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lunes, 2 de marzo de 2015

Maduro triplico el número de presos políticos de Chávez



Aunque no llega ni a dos años en el poder, la lista de presos políticos del presidente Nicolás Maduro es elevada: 96, de acuerdo con organizaciones defensoras de los derechos humanos como la Fundación para el Debido Proceso y Venezuela Awareness. 
Es alta si se compara con los 195 presos políticos que tuvo Hugo Chávez en 15 años, según Jackeline Sandoval, directora ejecutiva de Fundepro. Maduro, en apenas dos años, tiene casi la mitad. El promedio anual  durante su gestión triplica al que se registró en el gobierno de su antecesor. 

lunes, 28 de julio de 2014

Preguntas para la Defensora del Pueblo




ZULMAIRE GONZÁLEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 26 de julio de 2014  12:00 AM
Es público, notorio y comunicacional que en Venezuela no hay separación de poderes ni Estado de Derecho. Por más que lo quiera ocultar el régimen, la matriz de opinión en el país y en el mundo es que Nicolás Maduro cuenta con unos funcionarios dispuestos a ir en contra la Constitución y violar derechos humanos para mantenerse en el poder y minimizar a la disidencia. Eso no es nada nuevo.

Tampoco es nuevo que la Defensoría del Pueblo no cumple con su rol establecido en la Constitución y en los tratados internacionales sobre derechos humanos de velar, promover y defender los derechos humanos de los ciudadanos venezolanos. Cuando la Constitución se refiere a venezolanos, es a todos, no debe haber venezolanos de primera ni de segunda, todos tenemos derechos por igual.

Realizo esta acotación, ya que al comisario Iván Simonovis se le ha negado cinco veces medida humanitaria por 19 patologías que sufre. En el último informe médico se le diagnosticó: hipertensión arterial sistólica, cardiopatía hipertensiva clase funcional II-IV, trastorno conducción cardíaca tipo bloqueo 1er grado y no hay que olvidar que Simonovis sólo tuvo acceso a la luz solar 13 días durante 9 años de reclusión, generándole daños irreparables a su salud.

Después del diagnóstico y los antecedentes sobre el estado de salud de este ciudadano venezolano, la Defensora del Pueblo afirmó la semana pasada que Iván Simonovis "no califica para una medida humanitaria ya que su enfermedad no es terminal." Sin duda, éstas son unas declaraciones políticas y no de una defensora de derechos humanos.

Por otro lado, Edgardo Parra, quien fue destituido como alcalde de Valencia por graves hechos de corrupción en ese municipio, estuvo detenido 7 meses y le otorgaron medida humanitaria por razones de salud, debido que sufre hipertensión arterial y problemas cardíacos.

A la interrogante ¿por qué a Parra sí le otorgaron medida humanitaria y a Simonovis no? Es fácil de responder: Parra, independientemente que esté en medio de un proceso judicial por hechos graves de corrupción, él y su familia son seguidores del legado de Chávez, así lo hicieron saber muchas veces durante su detención. Simonovis sin embargo, se mantiene firme en sus convicciones y quiere que Venezuela sea un país libre y democrático.

Ahora bien Defensora del Pueblo, ¿usted va a esperar que la expectativa de vida de Iván Simonovis sea mínima para recomendar se otorgue medida humanitaria? ¿Usted avala que los ciudadanos que apoyan al régimen tienen más derechos que los ciudadanos que se oponen? ¿Si la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que toda persona tiene derechos y libertades sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, por qué en Venezuela hay ciudadanos con más derechos que otros?

@zulmaire

zulmairegonzalez@gmail.com

lunes, 26 de mayo de 2014

Arteaga Sánchez: Gobierno confunde justicia con venganza en caso Simonovis

Iván Simonovis | @bonysimonovis


Fuente: www.el-nacional.com

El abogado Alberto Arteaga Sánchez confesó estar sorprendido y desconcertado por las declaraciones de voceros del gobierno que alegan que liberar a los presos políticos y, en particular a Iván Simonovis, sería avalar la impunidad.

En un documento el escritorio Arteaga Sánchez indica:

- ”1. No se puede hablar de impunidad en el caso de Simonovis y de los policías del 11-A, que llevan 10 años presos, que han sido condenados y que, además de la privación de libertad, han sufrido todo tipo de males, incluyendo daños irreversibles a su salud por objeto de tratos crueles incompatibles con las exigencias de un Estado de Justicia y de Derecho.

“Es absurdo hablar de impunidad ante un castigo que se ha prolongado por años, con la negativa de todos los derechos acordados por una Constitución que se ha quedado en el papel.

“Se confunde la justicia con la venganza y, más grave aún, se hacen exigencias de arrepentimiento propias de la Inquisición. Ni siquiera rige lo de ojo por ojo y diente por diente, sino la venganza indiscriminada contra los que cayeron en la ruleta rusa de un sistema penal injusto”.

miércoles, 9 de abril de 2014

Leopoldo López no acepta el diálogo entre la oposición y Maduro si se mantiene «la represión»



Día 09/04/2014 - 05.37h


El partido opositor venezolano Voluntad Popular (VP) rechaza el acuerdo de conversaciones entre el Gobierno y la plataforma opositora Mesa de la Unidad (MUD)

Voluntad Popular, el partido político al que pertenece el líder opositor Leopoldo López, rechazó el diálogo que acordaron hoy iniciar el Gobierno de Nicolás Maduro y la plataforma opositora Mesa de la Unidad (MUD) al considerar que no se han cumplido las condiciones para que este tenga lugar. "Nuestra organización no validará ningún diálogo con el régimen mientras siga existiendo represión, encarcelamiento y persecución contra nuestro pueblo", ha señalado la organización un comunicado, en el que ha denunciado que se trata de un "show político" planteado por el Gobierno para limpiar su imagen de cara al exterior.

El totaltarismo renovado del régimen madurista-castrista










Juancarlos Vargas

Introducción.
Estas reflexiones fueron plasmadas inicialmente como consecuencia de las declaraciones del congresista liberal de oposición de nacionalidad canadiense Jim Karygannis, quien hace más de un año solicitó un debate de emergencia en el  Parlamento de Canadá para discutir la coyuntura política venezolana. Más recientemente se han reproducido declaraciones muy similares dentro del Parlamento Europeo, Parlamento Británico, los gobiernos de Alemania, Estados Unidos y Panamá, que nos han llevado a tratar de actualizar este artículo.

Dictadura Electoral y Régimen Neo-Totalitario.
El régimen que instauró Hugo Chávez en Venezuela, en principio, podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de otras formas de gobierno como las tiranías y dictaduras cien por ciento puras, principalmente por la forma particular en que utilizan el terror. La Alemania Nazi y el gobierno comunista de Stalin fueron los dos regímenes totalitarios más estudiados del Siglo XX. No obstante, este concepto no es aplicable a todos los gobiernos comunistas ni a todos los gobiernos fascistas. Para Federico Welsch, otros regímenes totalitarios, sin ánimo de ser exhaustivo, que se podrían añadir a la lista son “la República Popular China en la época de Mao (Revolución Cultural), Camboya bajo la dictadura de Pol Pot, la Rumania de Caucescu, Afganistán bajo la dictadura talibán, Irak bajo la dictadura de Hussein y Corea del Norte”. Pero además, la disolución soviética dejó atrás ejemplos claros de formas totalitarias caracterizadas por el empleo de mecanismos formales democráticos para legitimarse, lo que explica la persistencia de los regímenes centroasiáticos, ruso y bielorruso, pero también la expansión de esta forma de democracia totalitaria en América Latina, como lo demuestran los regímenes venezolano, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense, todos asociados al ALBA. Por esa razón se hace indispensable superar los conceptos simples y maniqueos que dominaron el lenguaje político durante el siglo XX.

El Régimen Chavista-Madurista-Castrista y los Elementos de un Totalitarismo renovado.


jueves, 9 de enero de 2014

El falso tribunal internacional












JUANCARLOS VARGAS |  EL UNIVERSAL
jueves 9 de enero de 2014  12:00 AM
Desde finales del año pasado han circulado informaciones sobre la creación del  Tribunal Penal Internacional para Venezuela (TPIV), así como el nombramiento de su Fiscal. Dicho tribunal se habría creado para el enjuiciamiento de presuntos responsables de violaciones graves del derecho internacional humanitario cometidas en Venezuela durante las intentonas golpistas de 1992 (http://tinyurl.com/kfnablg)  

Basta revisar el estatuto del TPIV para detectar falsedad e intención de crear falsas expectativas. Entre otros aspectos, porque pretende equiparar dicha instancia a los tribunales penales internacionales especiales creados por el Consejo de Seguridad conforme al Capítulo VII de la Carta de la ONU.

viernes, 22 de febrero de 2013

La progresiva deshumanización del actual gobierno venezolano: A propósito de la negativa de las medidas humanitarias a Simonovis



Por: Juancarlos Vargas

El tribunal venezolano que negó en fecha 21 de febrero de 2012 la medida humanitaria al ex comisario Iván Simonovis condenado a treinta años de presidio por el golpe de estado de abril de 2002, reafirmó lo que insistentemente se ha venido señalando en los últimos años, cada vez con mayor énfasis, sobre la inexistencia de división de poderes y la situación de derechos humanos en Venezuela.

Llama la atención que a pesar que Simonovis es considerado por la oposición venezolana  y por sectores de la comunidad internacional como “preso político”, se le negó la medida humanitaria solicitada por sus abogados y se le “decretó prácticamente una pena de muerte” a este ciudadano debido al deterioro físico que padece como consecuencia de haber estado recluido en un calabozo en condiciones que constituyen un trato cruel, humano y/o degradante[1] sin que la institución llamada a velar por la vigencia de los derechos humanos en el país-Defensoría del Pueblo- de conformidad con la Constitución de 1999,[2] haya tomado alguna iniciativa apreciable para cumplir cabalmente con su mandato.

La relación entre la división de poderes y la vigencia de los derechos humanos es imprescindible para evitar el deterioro del estado de derecho, la falta de justicia y la libertad. La inexistencia de esta relación se ha venido haciendo cada vez más evidente en los últimos catorce años. Paradójicamente ha contribuido para ello la creación de esta novedosa institución en Venezuela que tanta expectativa y optimismo e incluso emoción generó entre los jóvenes abogados que contribuyeron a darle vida a lo que parecía ser una utopía que se materializó hasta el año 2002 gracias al trabajo constante, desinteresado y sobre todo no sujeto a las directrices ideologías derivadas del Poder Ejecutivo.

Cabe destacar que en el año 2002, cuando el entonces Defensor asumió una conducta omisiva apartándose del mandato constitucional, advertí con otros ex Directores de la Defensoría del Pueblo, como integrantes de la ONG Veedores de los Derechos Ciudadanos, con preocupación esta situación, por lo que se denunció ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos la politización de esa institución. Esta ONG insistió en que un número importante de funcionarios de la Defensoría del Pueblo estaban ideológicamente vinculados con el partido de gobierno, lo cual llevó a que fuesen desestimadas nuestras denuncias y catalogados de golpistas.

En la actualidad, la situación antes descrita se ha acentuado, pues ya no se trata de un número importante de funcionarios ideológicamente vinculados al régimen sino que todos los funcionarios y empleados son obligados por la actual Defensora del Pueblo a seguir las líneas ideológicas del gobierno.

Once años después de la denuncia presentada por los Veedores de los Derechos Ciudadanos, es posible apreciar que la Defensoría del Pueblo, no solo no ha cumplido con su mandato, sino que por el contrario ha contribuido a violar derechos humanos con su constante conducta pasiva y omisiva.

El caso Simonovis, la persecución, tortura y encarcelamiento injustificados en que ha sido objeto la jueza Afiuni, el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), las multas contra Globovisión, las constantes persecuciones y violaciones al debido proceso de las que han sido objeto muchos de quienes son políticamente contrarios al régimen chavista, la impunidad con que actúan los delincuentes, han logrado que al ciudadano común en particular y en general a la sociedad venezolana se le haya olvidado que existe la Defensoría del Pueblo, la cual se ha convertido en una herramienta más del chavismo para aparentar ante la comunidad internacional que en Venezuela existe una democracia y se respetan los derechos humanos. Asimismo, se defiende la tesis que no hay perseguidos políticos, cuando está claro que se persigue para crear una sensación de temor y de miedo cuyo fin último es amordazar a la sociedad venezolana. Muestra de ello son las “cruzadas” por supuestos hechos contra la corrupción que se han iniciado en la última semana contra integrantes de la oposición, como el ex alcalde Leopoldo López, quien deberá comparecer a la fiscalía en calidad de imputado el próximo 28 de febrero. Este hecho incorpora una novedad pues ya no se persigue únicamente al político opositor sino que se empieza a jugar con elementos psicológicos al imputar también a la señora madre de López que en el mes entrante deberá comparecer a la fiscalía también en calidad de imputada.  

Todo lo narrado ocurre en un clima de incertidumbre que contribuye a una falta de reacción contundente por parte de la sociedad venezolana, donde hasta ahora algunos sectores están dispuesto a arriesgarse (estudiantes, sindicalistas y activistas de derechos humanos). Esta situación en ocasiones parece avanzar hacia un estado de inercia en espera de un desenlace, por lo que la falta de reacciones más contundentes, en consecuencia es posible afirmar que el terror y el miedo se ha logrado implantar de manera progresiva y sistemática durante los últimos catorce años.

Hoy en día podemos aseverar que la Defensoría del Pueblo volvió a ser una utopía a pesar del trabajo y esfuerzo de muchos jóvenes comprometidos con la institucionalidad quienes se vieron frustrados ante la prevalencia de la ideología gubernamental.



[1] Convención contra la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y/o Degradantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Artículo 16 1. Todo Estado Parte se comprometerá a prohibir en cualquier territorio bajo su jurisdicción otros actos que constituyan tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y que no lleguen a ser tortura tal como se define en el artículo 1, cuando esos actos sean cometidos por un funcionario público u otra persona que actúe en el ejercicio de funciones oficiales, o por instigación o con el consentimiento o la aquiescencia de tal funcionario o persona. Se aplicarán, en particular, las obligaciones enunciadas en los artículos 10, 11, 12 y 13, sustituyendo las referencias a la tortura por referencias a otras formas de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes(…)

[2] Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, publicada el 24 de marzo de 2000, publicada en la Gaceta Oficial Número Extraordinario 5.453 de la misma fecha. Artículo 280. La Defensoría del Pueblo tiene a su cargo la promoción, defensa y vigilancia de los derechos y garantías establecidos en esta Constitución y los tratados internacionales sobre derechos humanos, además de los intereses legítimos, colectivos y difusos, de los ciudadanos(…)

jueves, 21 de febrero de 2013

¿Hay democracia en Venezuela?











Por: Juancarlos Vargas

Introducción.
Estas reflexiones fueron resultado como consecuencia  de las declaraciones del congresista liberal de oposición de nacionalidad canadiense Jim Karygannis, quien hace más de un año solicitó un debate de emergencia en el  Parlamento de Canadá para discutir la coyuntura política venezolana.

Dictadura Electoral y Régimen Neo-Totalitario.
El régimen que instauró Hugo Chávez en Venezuela, en principio, podría ser calificado como una dictadura electoral con rasgos de régimen neo-totalitario. Cabe destacar que el totalitarismo es una forma de gobierno que difiere sustancialmente de otras formas de gobierno como las tiranías y dictaduras cien por ciento puras, principalmente por la forma particular en que utilizan el terror. La Alemania Nazi y el gobierno comunista de Stalin fueron los dos regímenes totalitarios más estudiados del Siglo XX. No obstante, este concepto no es aplicable a todos los gobiernos comunistas ni a todos los gobiernos fascistas. Para Federico Welsch, otros regímenes totalitarios, sin ánimo de ser exhaustivo, que se podrían añadir a la lista son “la República Popular China en la época de Mao (Revolución Cultural), Camboya bajo la dictadura de Pol Pot, la Rumania de Caucescu, Afganistán bajo la dictadura talibán, Irak bajo la dictadura de Hussein y Corea del Norte”. Pero además, la disolución soviética dejó atrás ejemplos claros de formas totalitarias caracterizadas por el empleo de mecanismos formales democráticos para legitimarse, lo que explica la persistencia de los regímenes centroasiáticos, ruso y bielorruso, pero también la expansión de esta forma de democracia totalitaria en América Latina, como lo demuestran los regímenes venezolano, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense, todos asociados al ALBA. Por esa razón se hace indispensable superar los conceptos simples y maniqueos que dominaron el lenguaje político durante el siglo XX.

El Régimen Chavista-Madurista-Castrista y los Elementos de un Totalitarismo renovado.

El régimen chavista reunió rasgos de un totalitarismo renovado, rasgos estos que se han profundizado aceleradamente desde que Maduro asumió la jefatura del Estado.  El régimen que ha gobernado Venezuela durante los últimos 15 años se caracteriza porque concurren las principales características que caracterizan a los regímenes de esta naturaleza, como: (1) concentración del poder en un líder y desarrollo del culto a la personalidad, lo cual incluso se mantiene luego de la desaparición física del líder; (2) sustitución del sistema de partidos por un movimiento de masas; (3) el miedo como mecanismo de dominación; (4) la progresiva abolición de las libertades y derechos de la persona humana; e) el desplazamiento constante del centro del poder; (5) la coexistencia del poder real y el ostensible; (6) uso de la propaganda y del sistema educativo para adoctrinar, (7) supervisión centralizada de la economía; y (8) la utilización del Derecho, a través de la manipulación de la legalidad con el propósito del logro de sus objetivos.

El Uso del Terror como medio para anular las libertades.
El terror es la herramienta que han utilizado los totalitarismos para evitar que los individuos puedan pensar y expresarse con libertad; les anula de manera progresiva sus derechos. Los gobiernos totalitarios nunca abandonan el uso del terror, ni siquiera cuando logran sus objetivos psicológicos: su verdadero horror se fundamente en que ejerce control sobre una población que ha sido completamente sometida.

Visto que los totalitarismos luchan por la dominación total de la población, esto trae como consecuencia que el líder se vea en la necesidad de establecer un mundo ficticio, pero a la vez debe acudir a todos los medios que sean necesarios para evitar que ese mundo ficticio alcance estabilidad, como consecuencia de ello los totalitarismos se caracterizan por el desprecio a la estricta adhesión a las normas jurídicas, pues la estabilización de las leyes obra en contra de la supervivencia del régimen.