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domingo, 16 de marzo de 2014

Maduro apela a las fuerzas armadas venezolanas para solventar la crisis

Fuente: El País

Caracas, 16 de marzo de 2014 

El Gobierno de Nicolás Maduro ha dado este sábado un paso más que simbólico hacia la instauración de un nuevo orden en Venezuela, al convocar a una marcha en Caracas en apoyo a “la familia militar” y “a la paz”.

Desde que en febrero pasado se inició la oleada de protestas que por más de un mes ha mantenido en jaque a las principales ciudades del país, abundan los señalamientos sobre violaciones de los derechos humanos contra los manifestantes, perpetradas, en su mayoría, por miembros de la Guardia Nacional. Así que, en desagravio de ese cuerpo, uno de los componentes de las fuerzas armadas venezolanas –y estas, a su vez, principal base de apoyo para un régimen que suele definirse como cívico-militar-, organizó un acto en el que los manifestantes eran, principalmente, militares. O, al menos, miles de personas vestidas con uniformes de fajina.

En la deriva militarista del chavismo, que se ha hecho más marcada, por paradoja, desde el fallecimiento de Hugo Chávez –él mismo, un ex teniente coronel del ejército-, el civil Nicolás Maduro se ha rodeado de funcionarios castrenses. Sobre la tarima instalada en el Paseo de Los Próceres de Caracas, un circuito para desfiles militares construido por la última dictadura en Venezuela -la del general Marcos Pérez Jiménez (1952-58)- Maduro, con la camisa roja característica de su movimiento político, destacaba en medio de un tropel de quépis verde oliva. Abajo, el público semejaba un tapete también verde, con salpicones caqui –el color de las milicias bolivarianas- y rojo –el de los militantes de base chavistas-.

lunes, 10 de marzo de 2014

Joe Biden: La situación en Venezuela es alarmante

Fuente: www.el-nacional.com
Dice que enfrentar a manifestantes pacíficos con la fuerza, demonizar a los opositores y restringir la libertad de prensa, no está a la altura de los estándares de democracia que hay en la mayor parte del continente. 

La crisis en Venezuela, afirma Joe Biden, “me recuerda a épocas pasadas, cuando hombres fuertes gobernaban usando la violencia y la opresión”. El vicepresidente de Estados Unidos llega hoy a Chile en su séptimo viaje oficial a la región, con una agenda que tendrá entre sus prioridades la delicada situación por la que atraviesa el gobierno de Nicolás Maduro.
En una entrevista por escrito con El Mercurio, Biden desestima las “teorías conspirativas” con las que el gobierno venezolano acusa a Washington de injerencia.
—Los críticos dicen que el gobierno de Obama no presta suficiente atención a la región. ¿Está preparado Washington para dar un paso más allá en términos diplomáticos y, por ejemplo, promover un esfuerzo con otros países para ayudar a resolver la crisis en Venezuela?
— La situación en Venezuela es alarmante, el gobierno venezolano tiene una responsabilidad básica de respetar los derechos universales, que incluyen las libertades de expresión y de asamblea; proteger al pueblo de la violencia y comprometerse en un diálogo genuino en un país profundamente dividido. Hay un mejor camino y el pueblo de Venezuela espera que el gobierno lo tome. Enfrentar a manifestantes pacíficos con la fuerza y en algunos casos con milicias armadas, limitando la libertad de prensa y de asamblea —necesarias para el debate político legítimo—, demonizar y arrestar a los opositores y reforzar dramáticamente las restricciones para los medios no es lo que esperamos de democracias que son signatarias de la Declaración de los Derechos Humanos y de la Carta Interamericana, y ciertamente no está a la altura de los sólidos estándares de democracia que tenemos en la mayor parte de nuestro hemisferio. La OEA y sus miembros tienen un importante rol para reforzar las instituciones democráticas y para ayudar a resolver crisis políticas como la de Venezuela. Hemos visto llamados de la OEA y de países en la región para respaldar un diálogo real en Venezuela y llamados para que todos los actores eviten la violencia y la intimidación. La situación en Venezuela me recuerda a épocas pasadas, cuando hombres fuertes gobernaban usando la violencia y la opresión; y los derechos humanos, la hiperinflación, la escasez y la extrema pobreza causaban estragos en los pueblos del hemisferio. Esos días ya casi no existen gracias a la valentía de muchos hombres y mujeres en las Américas, quienes sufrieron personalmente en nombre de la democracia. Hoy, ellos son líderes de algunas de las sociedades más vibrantes e inclusivas de la región. He conocido y me he maravillado con estos líderes donde las urnas son el rey, donde los militares no pueden vetar la voluntad del pueblo, y donde los líderes gobiernan buscando los resultados, al asegurar los derechos de las futuras mayorías, comprometiéndose en el diálogo y protegiendo las libertades fundamentales. Ellos nos enseñan a todos nosotros, incluyendo Estados Unidos, que la democracia también implica consideraciones sobre cómo se ejerce el gobierno, no solo sobre cómo es elegido. El presidente Nicolás Maduro hasta ahora ha tratado de distraer a su pueblo de los temas más importantes que están en juego en Venezuela al inventar conspiraciones totalmente falsas y extravagantes sobre Estados Unidos. En lugar de eso, él debería escuchar al pueblo venezolano, y mirar el ejemplo de esos líderes que resistieron la opresión en las Américas, o se arriesga a repetir las injusticias contra las que ellos pelearon con tanta valentía”.

viernes, 28 de febrero de 2014

La necesidad de una 'Ley Magnitsky' para Venezuela





28 febrero 2014


Cancelando visas y congelando activos, Estados Unidos se encontraría en una posición privilegiada para combatir las violaciones a los derechos humanos en Venezuela.
El pasado 12 de febrero los venezolanos salieron masivamente a las calles para protestar por la agónica situación en la que el país se encuentra. Lo que comenzó con una protesta pacífica encabezada por jóvenes estudiantes, se convirtió en una situación insostenible debido a la muerte de por lo menos 12 personas en las últimas dos semanas, la detención arbitraria de cientos de jóvenes, una serie de acciones de represión y violaciones a los derechos humanos que jamás se había visto en el país, y la detención de uno de los líderes de la oposición, Leopoldo López.
Esta escalada en los niveles de violencia fue acompañada por nuevas acciones de censura a la prensa por parte del Presidente Nicolás Maduro. El mismo día 12 de febrero, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones solicitó a todos los canales y radios del país que no transmitieran en vivo las protestas en las calles, y se dio la orden para que el canal de noticias colombiano NTN24, que se encontraba reportando la situación, fuese removido del aire. Al mismo tiempo, muchos sitios de internet fueron bloqueados por los operadores, e incluso, desde Venezuela, se cerró el acceso a fotos que usuarios de Twitter se encontraban publicando. El 19 de febrero, Nicolás Maduro ordenó expulsar del país a corresponsales del canal CNN.
El gobierno de Estados Unidos ha actuado de forma consistente, pero no suficiente. Tanto el Presidente Obama, como el Departamento de Estado han condenado lo que está ocurriendo, y han instado al gobierno venezolano a liberar a los estudiantes detenidos y frenar la ola de represión y violencia. Si bien estas declaraciones dejan en claro de qué lado está Estados Unidos, las mismas no necesariamente contribuyen a la solución del problema, y dejan en evidencia la necesidad de nuevas herramientas legales para que aquellos funcionarios públicos que en Venezuela han sido partícipes de violaciones a los derechos humanos, sean efectivamente condenados en la esfera internacional.