Recientemente se llevó a cabo en Cuba, la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). El encuentro atrajo mayor atención que ediciones anteriores debido a la implementación de la "Operación Limpieza" que consistió en detenciones, represión, y en general violaciones contra los DDHH por parte del régimen castrista contra la disidencia cubana, práctica esta que se llevó a cabo ante la mirada impávida y cómplice de la casi totalidad de los gobiernos que participaron, toda vez que solamente las delegaciones de Costa Rica y Chile mostraron interés por el tema de DDHH en la isla. Esta conducta omisiva constituye una traición a la vigencia de los valores democráticos dentro de la región.
En el encuentro participaron 33 jefes de Estado y de gobierno pertenecientes a cada uno de los países integrantes de esta comunidad, que ha sido definida como un espacio para el diálogo y la concertación que busca avanzar en el proceso de integración regional. La Celac fue creada mediante la Declaración de Caracas de 2011 suscrita por todos los países integrantes de Latinoamérica y el Caribe. Esta comunidad de Estados es una manifestación del nuevo multilateralismo latinoamericano, el cual se caracteriza por la fragmentación y duplicidad de instancias en las que coexisten el marcado presidencialismo con la creación de instituciones que son confusas tanto jurídicamente como institucionalmente. A esto se le suma hacer énfasis en la autonomía frente a Estados Unidos.
