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domingo, 22 de marzo de 2015

La Situación de Venezuela es Inusual y extraordinaria


Fuente: http://www.el-nacional.com
22 DE MARZO 2015 - 12:01 AM

A la situación de Venezuela, sin duda, le calza muy bien lo de inusual y extraordinaria.
Los dos adjetivos llegaron asociados a la consideración de Venezuela como amenaza a la seguridad de Estados Unidos. Ahora, a poco más de una semana de la orden ejecutiva con la que el presidente Obama activó las sanciones por corrupción y violación de derechos humanos contra siete funcionarios del gobierno venezolano, la conjunción del aliento a la confrontación militar y la difusión de datos alarmantes ha contribuido desde uno y otro extremo del espectro político a colocar esa orden y nuestra situación en su justa dimensión.
Por aquí no cesa el discurso oficialista lleno de deliberadas incongruencias, con llamados a la guerra y a la paz, identificación de enemigos internos y clamor por la unión, descalificaciones del presunto invasor mientras se invoca la voluntad de dialogar.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Totalitarismo a la venezolana

Fuente: http://www.lapatilla.com
Diciembre 5, 2014 4:31 pm

Resulta preocupante que a pesar de la persecución política y represión, violaciones de derechos humanos, falta de separación de poderes, limitaciones severas a la libertad de expresión, y con más de 3400 detenciones arbitrarias en lo que va de año, aún una cantidad apreciable de venezolanos afirmen que en nuestro país hay “déficit de democracia”, “democracia enferma”, “democracia imperfecta” o “democracia particular”. Como dicen las abuelas, no se puede estar medio embarazada, y así pasa con la democracia, hay o no hay democracia, y así cueste o duela reconocer, en Venezuela no hay democracia.

lunes, 28 de julio de 2014

Preguntas para la Defensora del Pueblo




ZULMAIRE GONZÁLEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 26 de julio de 2014  12:00 AM
Es público, notorio y comunicacional que en Venezuela no hay separación de poderes ni Estado de Derecho. Por más que lo quiera ocultar el régimen, la matriz de opinión en el país y en el mundo es que Nicolás Maduro cuenta con unos funcionarios dispuestos a ir en contra la Constitución y violar derechos humanos para mantenerse en el poder y minimizar a la disidencia. Eso no es nada nuevo.

Tampoco es nuevo que la Defensoría del Pueblo no cumple con su rol establecido en la Constitución y en los tratados internacionales sobre derechos humanos de velar, promover y defender los derechos humanos de los ciudadanos venezolanos. Cuando la Constitución se refiere a venezolanos, es a todos, no debe haber venezolanos de primera ni de segunda, todos tenemos derechos por igual.

Realizo esta acotación, ya que al comisario Iván Simonovis se le ha negado cinco veces medida humanitaria por 19 patologías que sufre. En el último informe médico se le diagnosticó: hipertensión arterial sistólica, cardiopatía hipertensiva clase funcional II-IV, trastorno conducción cardíaca tipo bloqueo 1er grado y no hay que olvidar que Simonovis sólo tuvo acceso a la luz solar 13 días durante 9 años de reclusión, generándole daños irreparables a su salud.

Después del diagnóstico y los antecedentes sobre el estado de salud de este ciudadano venezolano, la Defensora del Pueblo afirmó la semana pasada que Iván Simonovis "no califica para una medida humanitaria ya que su enfermedad no es terminal." Sin duda, éstas son unas declaraciones políticas y no de una defensora de derechos humanos.

Por otro lado, Edgardo Parra, quien fue destituido como alcalde de Valencia por graves hechos de corrupción en ese municipio, estuvo detenido 7 meses y le otorgaron medida humanitaria por razones de salud, debido que sufre hipertensión arterial y problemas cardíacos.

A la interrogante ¿por qué a Parra sí le otorgaron medida humanitaria y a Simonovis no? Es fácil de responder: Parra, independientemente que esté en medio de un proceso judicial por hechos graves de corrupción, él y su familia son seguidores del legado de Chávez, así lo hicieron saber muchas veces durante su detención. Simonovis sin embargo, se mantiene firme en sus convicciones y quiere que Venezuela sea un país libre y democrático.

Ahora bien Defensora del Pueblo, ¿usted va a esperar que la expectativa de vida de Iván Simonovis sea mínima para recomendar se otorgue medida humanitaria? ¿Usted avala que los ciudadanos que apoyan al régimen tienen más derechos que los ciudadanos que se oponen? ¿Si la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que toda persona tiene derechos y libertades sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, por qué en Venezuela hay ciudadanos con más derechos que otros?

@zulmaire

zulmairegonzalez@gmail.com

sábado, 8 de marzo de 2014

jueves, 22 de agosto de 2013

Homofobia como arma política










JUANCARLOS VARGAS |  EL UNIVERSAL
jueves 22 de agosto de 2013  12:00 AM

La homofobia roja se ha instaurado en nuestro país como nueva arma de persecución del régimen, el cual ahora busca mediante ataques abusivos a la vida privada de adversarios políticos, crear una matriz con el propósito de eliminar la disidencia. Esto no sólo en violación de la Constitución de 1999 sino también en detrimento de los principales instrumentos internacionales en materia de derechos humanos.  


El reciente episodio de homofobia roja que tuvo como epicentro la sede de la Asamblea Nacional, y como principal protagonista a dos diputados que integran la fracción parlamentaria del oficialismo, quienes so pretexto de combatir la corrupción, recurrieron a una práctica común dentro de los regímenes autoritarios, que se apartan de la observancia del Estado de derecho y del cumplimiento de los derechos humanos, que no es otra que tratar de destruir moralmente a los adversarios políticos a través de ataques abusivos mediante el uso de información que forma parte de sus vidas privadas. El recurrir a información obtenida mediante grabaciones ilegales, allanamientos con claro móvil político e incluso recurrir a los  montajes o a las denominadas "ollas", con el propósito de minar el honor y la reputación de los adversarios, es despreciable en cualquier circunstancia, pero  debe causar aún más alarma cuando intenta generar una matriz homofóbica.   



Este tipo de prácticas discriminatorias basadas en la orientación sexual constituyen un retroceso para el Estado venezolano, el cual a pesar de tener una Constitución progresista en materia de derechos humanos, se suma a Estados que como Rusia e Irán propician desde sus propias instituciones la violencia y el odio contra las lesbianas, gays, bisexuales, personas trans e intersex, comunidad que internacionalmente se identifica utilizando el acrónimo de Lgbti.



Con relación a la discriminación por motivos de orientación  sexual y el rol de las instituciones de los Estados, se tiene que el preámbulo de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre señala que "las instituciones jurídicas y políticas, rectoras de la vida en sociedad, tienen como fin principal la protección de los derechos esenciales del hombre y la creación de circunstancias que le permitan progresar espiritual y materialmente y alcanzar la felicidad".



Aunado al lamentable episodio protagonizado por los diputados del oficialismo, se ha observado que ante las criticas y rechazo que ha recibido la homofobia roja, altos funcionarios afectos al régimen han pretendido justificar el accionar aludiendo al hecho que si una persona es servidor público está más expuesto que otros ciudadanos, lo cual es aplicable a materia de libertad de expresión y opinión, pero no en materia de orientación sexual, al punto que la posición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es que la autonomía sexual forma parte integral de la vida privada, lo que es en términos generales, la forma "en que los seres humanos luchan por autorealizarse mediante acciones que no interfieran en la libertad de otros".
@jeisakuvargas

juancarloseisaku@gmail.com

domingo, 11 de agosto de 2013

Misión Maduro











ZULMAIRE GONZÁLEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 10 de agosto de 2013  12:00 AM
Esta semana Nicolás Maduro aprobó la creación del Sistema Nacional de Misiones Hugo Chávez cuyo propósito es organizar cada una de las misiones sociales que actualmente funcionan en Venezuela. Más burocracia para este país que necesita soluciones inmediatas a problemas básicos, porque quedó demostrado que las misiones se convirtieron en una fuente de corrupción e ineficiencia.


Desde el 14 de abril existe la Misión Maduro, por cierto, ilegítima, así los magistrados del TSJ, devenidos en juristas del horror, hayan declarado inadmisible los recursos interpuestos por Henrique Capriles para impugnar las elecciones del 14A, sin tomar en consideración que casi 7 millones de venezolanos votaron contra el candidato del gobierno, contra el candidato escogido por los Castro, así como votaron en contra de catorce años de ineficiencia, abuso de poder, corrupción e inseguridad; el 14A representaba votar por continuar con un modelo desgastado, fracasado y corrupto o votar para rescatar la libertad de Venezuela. 



Todo indica que la Misión Maduro representa retroceso a la calidad de vida de los venezolanos, ineficiencia para atacar los principales problemas del país como son inseguridad, desabastecimiento, alto costo de la vida, racionamiento del agua, fallas de electricidad, colapso en el sistema de salud y corrupción, aunado a la persecución política instaurada contra quienes disienten del régimen, violaciones de derechos humanos, al Estado de derecho y a la Constitución que les caracteriza.



Se han escuchado propuestas por parte del régimen para atacar alguno de los problemas como el Plan Patria Segura y la creación de un grupo secreto para acabar con la corrupción, pero en la práctica la delincuencia sigue descontrolada hasta el punto que semanalmente siguen muriendo venezolanos a manos del hampa y en cuanto a la corrupción solo investigan a un grupo, porque al parecer en Venezuela hay varios tipos de corruptos: los intocables (que son los que han hecho más daño al país pero por razones políticas no se investigan), los osados (que no cuentan con el apoyo político y desde sus funciones de gobierno se han encargado de aumentar su patrimonio descaradamente y se les investiga) y los opositores (que son los que se oponen al régimen y por el simple hecho de ser opositores son corruptos y se les inventan casos).



Quien gobierna a Venezuela, el ilegítimo, el sucesor de Chávez, el designado por los Castro, el que lleva adelante la Misión Maduro o como se le quiera denominar, ha tenido oportunidad de reconciliar a los venezolanos y realmente mitigar los graves problemas que existen en el país, pero se ha empeñado con el uso de la represión y violaciones a la Constitución en continuar una revolución fracasada.

zulmairegonzalez@gmail.com

@zulmaire

sábado, 10 de agosto de 2013

Capriles: ¿Y ahora qué?












JUANCARLOS VARGAS |  EL UNIVERSAL
viernes 9 de agosto de 2013  12:00 AM
A pesar de las críticas que ha venido recibiendo la concentración convocada por Henrique Capriles Radonski se debe valorar como positivo el regreso de la población que desea un cambio democrático y pacífico a las calles. El pasado sábado se demostró que quienes no se sienten representados por el régimen madurista-castrista que nos gobierna de forma ilegítima, coinciden en que es necesario buscar vías pacíficas y democráticas para retornar a la democracia plena, al Estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos.


Quienes han criticado la concentración del pasado sábado, han señalado que antes de la intervención de Capriles y otros líderes quienes forman parte de la MUD, el acto se asemejaba más a una "bailoterapia" o celebración, cuando el país está sumido en una gran crisis política, económica y social, por lo que el malestar que embarga a la mayoría de los habitantes no está en sintonía con dichas manifestaciones de júbilo.


La gran mayoría de los asistentes a dicho acto creyeron, y así lo evidenciaron las pancartas que portaban, que la convocatoria era para protestar por los presos políticos, corrupción, violaciones de DDHH, alto costo de la vida, inseguridad, ilegitimidad, dudosa nacionalidad de Nicolás Maduro, racionamiento de agua, fallas de electricidad, abuso de poder, entre otras razones, pero al final la sensación que imperó, es que se trató de un acto cuyo objetivo principal se centró en convocatoria para votar en las elecciones del 8 de diciembre. Asimismo, no fueron entendidos algunos señalamientos de Capriles Radonski, especialmente el relativo a que los resultados del 14A forman parte del pasado y que se trató de una elección cerrada.


La importante representación de venezolanos quienes asistieron a la concentración de Los Ruices atendiendo la convocatoria de Henrique Capriles Radonski no debió haber regresado a sus hogares con la sensación de vacío que muchos de ellos manifestaron a través de las redes sociales. Esto evidencia que es pertinente continuar con las acciones de protesta pacífica a lo largo de todo el territorio nacional. Que se critique a la MUD y a Capriles no deja de ser positivo, pues eso significa que un sector importante de opositores han madurado políticamente y desean ser escuchados, y más importante aún es el hecho que siguen estando presentes las razones para protestar, toda vez que el hastío, frustración e insatisfacción que siente la mayoría de la población venezolana requiere de un liderazgo que canalice y aproveche esa fuerza que sin duda alguna es el peor enemigo del gobierno ilegítimo de Nicolás Maduro.


Aspectos como los antes expuestos deben llevar a la MUD y al propio Capriles a una reflexión y discusión sobre el 14A y la forma de concebir futuras convocatorias de movilización, a fines de evitar desmotivar a sus seguidores y en consecuencia perder el apoyo que llevó a Capriles a ganar las elecciones de abril, aunado a ello se debería convencer aún más a la denominada oposición democrática sobre la importancia de votar el 8D, pero para ello lejos de señalar que el 14A forma parte del pasado, lo aconsejable sería exigir condiciones,  defender los votos, y convencer que la lucha va más allá del 8 de diciembre.
juancarloseisaku@gmail.com

@jeisakuvargas

sábado, 3 de agosto de 2013

La protesta por el rescate de la democracia debe continuar










Por: Zulmaire González y Juancarlos Vargas

A pesar de las críticas que ha venido recibiendo la concentración convocada por Henrique Capriles Radonski se debe valorar como positivo el regreso de la población que desea un cambio democrático y pacífico a las calles.  Hoy se demostró que quienes no se sienten representados por el régimen madurista-castrista que nos gobierna de forma ilegítima, coinciden en que es necesario buscar vías pacíficas y democráticas para retornar a la democracia, el estado de derecho y la vigencia de los derechos humanos.

Quienes han criticado la concentración del día de hoy, han señalado que antes de la intervención de Capriles y otros líderes quienes forman parte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el acto se asemejaba más a una “bailoterapia” o celebración, cuando el país está sumido en una gran crisis política, económica y social, por lo que el malestar que embarga a la mayoría de los habitantes no está en sintonía con dichas manifestaciones de júbilo.

La gran mayoría de quienes asistieron al acto de hoy pensaron, y así lo evidencian las pancartas que portaban, que la convocatoria era para protestar por los presos políticos, corrupción, violaciones de DDHH, alto costo de la vida, inseguridad, ilegitimidad, dudosa nacionalidad de Nicolás Maduro, racionamiento de agua, fallas de electricidad, abuso de poder, entre otras, pero al final la sensación que imperó, es que se trató de un acto cuyo objetivo principal se centró en la convocatoria a votar en las elecciones del 8 de diciembre.

Por otra parte, no fueron entendidos algunos señalamientos de Henrique Capriles Radonski, especialmente el relativo a que los resultados del 14A forman parte del pasado y que se trató de una elección cerrada.

Se considera que aspectos como los antes expuestos deben llevar a la MUD y al propio Capriles Radonski a una reflexión y discusión sobre el 14A y la forma de concebir futuras convocatorias de movilización, a fines de evitar desmotivar a su importante número de seguidores y en consecuencia perder el apoyo que llevó a Capriles a ganar las elecciones de abril, aunado a ello se debería convencer aún más a la denominada oposición democrática sobre la importancia de votar el 8D, pero para ello lejos de señalar que el 14A forma parte del pasado, lo aconsejable es exigir condiciones,  defender los votos, y convencer que la lucha va más allá del 8D.

El pueblo que asistió hoy a la concentración de los Ruices atendiendo la convocatoria de Capriles Radonski no debió haber regresado a sus hogares con la sensación de vacío que muchos han manifestado les embarga a través de las redes sociales. Ello evidencia que es necesario continuar con las acciones de protesta pacífica a lo largo de todo el territorio nacional, quedó reiterado el liderazgo de Henrique Capriles Radonski, así como  su poder de convocatoria.  El hecho que haya críticas no deja de ser positivo, pues eso significa que el pueblo ha madurado políticamente y desea ser escuchado, y más importante aún lo es el hecho que siguen estando presentes las razones para protestar, pues el hastío, frustración e insatisfacción que siente la mayoría de la población venezolana requiere de un liderazgo que canalice y aproveche esa fuerza que sin duda alguna es el peor enemigo del gobierno ilegítimo de Nicolás Maduro.

viernes, 1 de marzo de 2013

Repercusiones en el Ámbito Internacional por la Crisis Generada ante la Inminente Desaparición Física de Hugo Chávez












Por: Juancarlos Vargas

Introducción.
La crisis política y social que vive actualmente Venezuela propiciada por sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que señaló que en Venezuela no hay falta temporal ni absoluta sino una supuesta continuidad administrativa, aunque el presidente electo Hugo Chávez no haya tomado posesión de su cargo a la fecha de hoy, sin que se conozca su verdadero estado de salud, tiene repercusiones en el ámbito internacional. A continuación nos referiremos a alguna de estas implicaciones tanto desde una perspectiva jurídica como política.
                 
Dirección de la Política Exterior.
Conforme al numeral 4 del artículo 236 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), es atribución del presidente “dirigir las relaciones exteriores (…)”. La primera reflexión que debemos hacernos es si el Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro está facultado para dirigir las relaciones exteriores, pues es una atribución del Presidente, hay quienes pudiesen respondernos que los Jefes de Estados suelen delegar parte de esta atribución en sus Ministros de Relaciones Exteriores, ahora bien, aun cuando la mencionada Sentencia de la Sala Constitucional pretende dar legitimidad a los ministros nombrados en el anterior mandato, incluyendo a Elías Jaua, quien es el actual Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, es oportuno recordar la polémica que se generó por la forma en que se le designó en dicho cargo (Gaceta Oficial con cuestionada firma del presidente electo y fechada en Caracas a pesar que Hugo Chávez se encontraba para esa fecha convaleciente en la Habana).

martes, 26 de febrero de 2013

La Crisis Provocada por la Sala Constitucional














Por: Juancarlos Vargas

El Estado de Derecho está íntimamente vinculado con la noción de imperio de la ley. Dicho en términos más claros, el imperio de la ley no se refiere al derecho que es, sino al derecho que debe ser.[1] El régimen chavista ha inculcado valores anti-democráticos para pervertir la convivencia en democracia y el estado de derecho, llevando a Venezuela a una nueva forma de dictadura, como los son las denominadas “dictaduras electorales”, las cuales aparentan cumplir los requisitos de una democracia por la mera celebración de elecciones. En las elecciones se utilizan recursos del Estado, se recurre a la movilización de las masas que han endiosado la figura del líder neo-totalitario. Dicha movilización exitosa de las masas ha permitido al régimen chavista justificar atropellos al imperio de la ley, el irrespeto al estado de derecho, y la violación de derechos humanos  fundamentales, todo ello bajo el pretexto que el país debe someterse a la voluntad de las “mayorías” que  han venido respaldando al chavismo durante los últimos catorce años, y en consecuencia  todo es legal, si el pueblo “mayoritario” así lo desea, o lo que es igual si Chávez así lo desea.

El irrespeto hacia el estado de derecho y al imperio de la ley fue materializado de manera aberrante por el Tribunal Supremo de Justicia, a través de la tan comentada sentencia de la Sala Constitucional con ponencia de la Magistrada Luisa Estella Morales. Esta decisión constituye una burla para los venezolanos, pues con ella se pretende justificar, utilizando una vez más la mentira y la manipulación de la legalidad, el expresarse que aunque el presidente electo no tomó juramento de su cargo el pasado 10 de enero de 2012, como lo señala la Carta Magna en el artículo 231, se esgrimió la rebuscada tesis de la continuidad administrativa, con el propósito de dar una aparente legalidad de continuidad a los funcionarios nombrados por Chávez durante el pasado mandato constitucional, incluyendo al Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, quien a nuestro criterio está ejerciendo funciones al margen de la Constitución de 1999, así como evitar la declaratoria de la falta temporal y de la falta absoluta.

Esta estrategia carente de toda ética y basamento jurídico tiene a Venezuela al borde de una crisis política, social y económica sin precedentes, pues la incertidumbre, la sensación de vacío en el gobierno, acompañada de la mentira, podrían generar la mayor de las frustraciones entre los propios seguidores de Hugo Chávez, a quienes se les señala que el presidente electo está gobernando, girando instrucciones y tomando decisiones, cuando en realidad se desconoce su paradero y su verdadero estado de salud.



[1] Véase sobre este tema a Hayek, Frederich, The Constititution of Liberty, 1960.

sábado, 23 de febrero de 2013

¿Qué pasa en Venezuela? El sucesor













Por:  Zulmaire González y Zulmaire González



Desde que arribamos a Durham, Carolina del Norte en agosto de 2012 con propósitos académicos, ha sido cada vez más frecuente escuchar ¿Qué pasa en Venezuela? Esta interrogante ha sido formulada por compañeros, amigos, profesores e incluso por algunas personas desconocidas al reconocer nuestro acento. Dicha interrogante no siempre ha sido fácil responder en pocas palabras. A veces y dependiendo del tiempo e interés del interlocutor nos remontamos al año 1992 cuando el entonces Teniente Coronel Hugo Chávez liderizó el fallido golpe de estado, en otras ocasiones partimos del año 1998 cuando Chávez ganó sus primeras elecciones, o nos referimos al proceso constituyente que culminó con la Constitución de 1999 y también incluimos aspectos relacionados con su carisma y locuacidad. Además tratamos de explicar como utilizando los recursos provenientes de la venta del petróleo y su habilidad se ha convertido en un líder no solo regional sino también de alcance mundial. Últimamente las interrogantes se centran en que ha ocurrido en Venezuela desde que Chávez viajó a la Habana en diciembre de 2012, esto va acompañado de otra inquietud: Quién o quienes gobiernan actualmente en Venezuela?

Por ser Venezuela un régimen con rasgos neo-totalitario, el tema de la sucesión del jefe totalitario se caracteriza por evitar mecanismos claros de sucesión en caso de falta absoluta del líder, razón ésta por la que ha sido un propósito y no una casualidad alimentar la incertidumbre:

“El jefe totalitario, en marcado contraste, con todos los anteriores usurpadores, déspotas y tiranos, parece creer que la cuestión de sucesión no es excesivamente importante, que no se requieren para ocupar el puesto cualidades o preparación especiales, que eventualmente el país obedecerá a cualquiera que resulte haber obtenido la designación como sucesor en el momento de su muerte y que ningún rival sediento de poder le disputará su legitimidad”[1]

Parece que nuestro país ha llegado a un momento sobre el que mucho se ha hablado y escrito, el denominado “chavismo sin Chávez”. A partir de diciembre cada vez que escuchamos los "partes médicos" proporcionados bien por el Ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información, el Vicepresidente Ejecutivo, el Ministro de Relaciones Exteriores o cualquier funcionario que se arrogue esa atribución, nos preguntamos si nos están hablando con franqueza o nos están ocultando algo, en consecuencia la incertidumbre que no es nueva para los venezolanos, se apodera tanto de los partidarios como de los opositores al régimen. El fomentar la incertidumbre no es una fórmula original del chavismo pues el régimen desde sus inicios se ha hecho acompañar por la mentira, pues el mentir para mantenerse en el poder ha sido una de las enseñanzas del Castro-Comunismo que mejor han asimilado.

Todo parece indicar que al ungido por el presidente Chávez, el Vicepresidente Ejecutivo Nicolás Maduro se le ven las costuras, pues han pasado casi tres meses desde que el presidente Chávez le encomendó la tarea y hasta ahora no ha gobernado, se ha empeñado en alternar un verbo radical con un discurso que mezcla el elemento religioso con el sectarismo, se ha empeñado en imitar a Chávez sin mucho éxito y lo más grave de este mandato, es que el Vicepresidente ungido no toma decisiones sino que recurre a la Habana para que se decida el rumbo de Venezuela.

Lo que ha ocurrido en Venezuela desde diciembre de 2012, demuestra que sin el líder mesiánico Maduro y sus compañeros de lucha, se muestran incapaces de gobernar sin recurrir a la tentación del autoritarismo y la represión, alguna de las razones que permitirían explicar esta afirmación son: carecen de la experticia y el instinto político de Hugo Chávez por lo que son fáciles de manejar por los hermanos Castro, se sienten desorientados y desamparados pues se acostumbraron a obedecer al líder supremo y en estos momentos de presión son presa fácil del nerviosismo, de la contradicción y propensos a errar, aunado a ello está el elemento de las confrontaciones internas que abarcan tanto al ala civil como militar de la revolución, el cual si bien no ha estallado no deja de generarles tensión.

La pregunta no ha sido despejada, ¿qué pasa? y ¿qué pasará en Venezuela? son interrogantes que darán mucho que hablar en los próximos días.


[1] Arendt, Hannah, Los Orígenes del Totalitarismo (Trad. cast. de Guillermo Solana, México: Taurus, Primera Reimpresión 2004). Título original: The Origins of Totalitarianism, New York. Harcour Brace Javanovich, 1961.

viernes, 22 de febrero de 2013

La progresiva deshumanización del actual gobierno venezolano: A propósito de la negativa de las medidas humanitarias a Simonovis



Por: Juancarlos Vargas

El tribunal venezolano que negó en fecha 21 de febrero de 2012 la medida humanitaria al ex comisario Iván Simonovis condenado a treinta años de presidio por el golpe de estado de abril de 2002, reafirmó lo que insistentemente se ha venido señalando en los últimos años, cada vez con mayor énfasis, sobre la inexistencia de división de poderes y la situación de derechos humanos en Venezuela.

Llama la atención que a pesar que Simonovis es considerado por la oposición venezolana  y por sectores de la comunidad internacional como “preso político”, se le negó la medida humanitaria solicitada por sus abogados y se le “decretó prácticamente una pena de muerte” a este ciudadano debido al deterioro físico que padece como consecuencia de haber estado recluido en un calabozo en condiciones que constituyen un trato cruel, humano y/o degradante[1] sin que la institución llamada a velar por la vigencia de los derechos humanos en el país-Defensoría del Pueblo- de conformidad con la Constitución de 1999,[2] haya tomado alguna iniciativa apreciable para cumplir cabalmente con su mandato.

La relación entre la división de poderes y la vigencia de los derechos humanos es imprescindible para evitar el deterioro del estado de derecho, la falta de justicia y la libertad. La inexistencia de esta relación se ha venido haciendo cada vez más evidente en los últimos catorce años. Paradójicamente ha contribuido para ello la creación de esta novedosa institución en Venezuela que tanta expectativa y optimismo e incluso emoción generó entre los jóvenes abogados que contribuyeron a darle vida a lo que parecía ser una utopía que se materializó hasta el año 2002 gracias al trabajo constante, desinteresado y sobre todo no sujeto a las directrices ideologías derivadas del Poder Ejecutivo.

Cabe destacar que en el año 2002, cuando el entonces Defensor asumió una conducta omisiva apartándose del mandato constitucional, advertí con otros ex Directores de la Defensoría del Pueblo, como integrantes de la ONG Veedores de los Derechos Ciudadanos, con preocupación esta situación, por lo que se denunció ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos la politización de esa institución. Esta ONG insistió en que un número importante de funcionarios de la Defensoría del Pueblo estaban ideológicamente vinculados con el partido de gobierno, lo cual llevó a que fuesen desestimadas nuestras denuncias y catalogados de golpistas.

En la actualidad, la situación antes descrita se ha acentuado, pues ya no se trata de un número importante de funcionarios ideológicamente vinculados al régimen sino que todos los funcionarios y empleados son obligados por la actual Defensora del Pueblo a seguir las líneas ideológicas del gobierno.

Once años después de la denuncia presentada por los Veedores de los Derechos Ciudadanos, es posible apreciar que la Defensoría del Pueblo, no solo no ha cumplido con su mandato, sino que por el contrario ha contribuido a violar derechos humanos con su constante conducta pasiva y omisiva.

El caso Simonovis, la persecución, tortura y encarcelamiento injustificados en que ha sido objeto la jueza Afiuni, el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV), las multas contra Globovisión, las constantes persecuciones y violaciones al debido proceso de las que han sido objeto muchos de quienes son políticamente contrarios al régimen chavista, la impunidad con que actúan los delincuentes, han logrado que al ciudadano común en particular y en general a la sociedad venezolana se le haya olvidado que existe la Defensoría del Pueblo, la cual se ha convertido en una herramienta más del chavismo para aparentar ante la comunidad internacional que en Venezuela existe una democracia y se respetan los derechos humanos. Asimismo, se defiende la tesis que no hay perseguidos políticos, cuando está claro que se persigue para crear una sensación de temor y de miedo cuyo fin último es amordazar a la sociedad venezolana. Muestra de ello son las “cruzadas” por supuestos hechos contra la corrupción que se han iniciado en la última semana contra integrantes de la oposición, como el ex alcalde Leopoldo López, quien deberá comparecer a la fiscalía en calidad de imputado el próximo 28 de febrero. Este hecho incorpora una novedad pues ya no se persigue únicamente al político opositor sino que se empieza a jugar con elementos psicológicos al imputar también a la señora madre de López que en el mes entrante deberá comparecer a la fiscalía también en calidad de imputada.  

Todo lo narrado ocurre en un clima de incertidumbre que contribuye a una falta de reacción contundente por parte de la sociedad venezolana, donde hasta ahora algunos sectores están dispuesto a arriesgarse (estudiantes, sindicalistas y activistas de derechos humanos). Esta situación en ocasiones parece avanzar hacia un estado de inercia en espera de un desenlace, por lo que la falta de reacciones más contundentes, en consecuencia es posible afirmar que el terror y el miedo se ha logrado implantar de manera progresiva y sistemática durante los últimos catorce años.

Hoy en día podemos aseverar que la Defensoría del Pueblo volvió a ser una utopía a pesar del trabajo y esfuerzo de muchos jóvenes comprometidos con la institucionalidad quienes se vieron frustrados ante la prevalencia de la ideología gubernamental.



[1] Convención contra la Tortura y otros Tratos Crueles, Inhumanos y/o Degradantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Artículo 16 1. Todo Estado Parte se comprometerá a prohibir en cualquier territorio bajo su jurisdicción otros actos que constituyan tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y que no lleguen a ser tortura tal como se define en el artículo 1, cuando esos actos sean cometidos por un funcionario público u otra persona que actúe en el ejercicio de funciones oficiales, o por instigación o con el consentimiento o la aquiescencia de tal funcionario o persona. Se aplicarán, en particular, las obligaciones enunciadas en los artículos 10, 11, 12 y 13, sustituyendo las referencias a la tortura por referencias a otras formas de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes(…)

[2] Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, publicada el 24 de marzo de 2000, publicada en la Gaceta Oficial Número Extraordinario 5.453 de la misma fecha. Artículo 280. La Defensoría del Pueblo tiene a su cargo la promoción, defensa y vigilancia de los derechos y garantías establecidos en esta Constitución y los tratados internacionales sobre derechos humanos, además de los intereses legítimos, colectivos y difusos, de los ciudadanos(…)